Despenalizan aborto en Chile únicamente bajo tres causales

CASI UN TRIUNFO

En el Senado chileno, previo a la votación. Foto: telesur.com

Luego de casi tres décadas de penalización del aborto bajo cualquier circunstancia, debido a una ley de 1989 del dictador Augusto Pinochet, el Tribunal Constitucional resolvió aprobar la interrupción voluntaria del embarazo sólo bajo tres condiciones: si la mujer embarazada fue víctima de violación, si corre riesgo de vida a causa del embarazo, o en caso de inviabilidad fetal.

Esta ley, que aún falta ser promulgada por la presidente para comenzar a aplicarse, obedece a una iniciativa de la propia Michelle Bachelet junto a varias organizaciones que se pronunciaron a favor de la libre decisión de abortar.  La normativa establece que la interrupción podrá hacerse dentro de las primeras 12 semanas del embarazo, aunque el plazo se aumenta a 14 semanas si se trata de menores de 14 años.

Según El País Internacional, los abortos clandestinos en Chile alcanzan los 70.000 al año. Bajo las tres causales aprobadas, una porción del total, actualmente desconocida, podrá acceder a un aborto seguro y sin consecuencias penales. Con la ley vigente hasta ahora, la interrupción del embarazo podía ser penalizada con hasta cinco años de prisión, bajo cualquier circunstancia.

Antes de Bachelet,  ningún presidente chileno había propuesto esta iniciativa. La misma pudo proseguir gracias a los dos votos a favor de la despenalización provenientes de la oposición: Lily Pérez y Karla Rubilar, según afirmó BBC noticias. La polémica dejó en evidencia que la despenalización del aborto trasciende afiliaciones políticas, ya que concierne universalmente a todas las mujeres, cualquiera sea su posición social, política o económica.

¿Por casa cómo andamos?

En Uruguay el aborto fue despenalizado en el año 2012, también siendo el plazo máximo de 12 semanas y 14 en caso de violación, pero sin plazo alguno en caso de riesgo de vida de la madre o el feto. Para acceder a éste, la mujer debe consultar previamente a profesionales de varias disciplinas: ginecólogo, psicólogo y asistente social; además, debe cumplir un plazo de cinco días de reflexión.

Si bien el Ministerio de Salud (MS) informó que la cantidad de abortos realizados en el país ha ido aumentando desde su despenalización, pasando de un promedio de casi 600 por mes en 2013 a 810 en 2016, también se registró que una porción de las mujeres embarazadas (6% en 2016) decidió no abortar luego de acudir a las consultas previas al procedimiento. Sólo 15% de las mujeres que decidieron interrumpir su embarazo manifestaron no haber utilizado ningún método anticonceptivo, según el mismo informe. Además, los embarazos de mujeres adolescentes de entre 15 y 19 años cayeron de 7.371 en 2015 a 6.575 en 2016, según un estudio del MS sobre natalidad y mortalidad del país.

En el periodo 1995-2002 los abortos se estimaban en 33.000 anuales, según el MS.

Martina Vilar del Valle