En reclamo por inclusión educativa, laboral y en los medios, se realizó la Marcha por la Semana Internacional de las Personas Sordas

ARRIBA LAS MANOS

Marcha por la Semana Internacional de las Personas Sordas. Foto: Lucía Carnales/ SdR

Es un jueves frío y lluvioso en Montevideo, sin embargo, son centenares los que se van reuniendo poco a poco desde las 14 horas en las inmediaciones de la Plaza Independencia. Niños, adolescentes, adultos y ancianos. Son varias las generaciones que marcharán por la icónica 18 de julio, en el marco de la Semana Internacional de las Personas Sordas.

Entre un grupo de cinco niños está Verónica, quien -intérprete mediante- cuenta que es maestra hace 20 años. Actualmente da clases en dos escuelas, la Nº 46 de San José y la Nº 2 de Flores. Para Verónica, es muy importante estar presente en la marcha el 7 de setiembre con el fin dar a conocer la realidad de las personas sordas del interior del país. Con ella viajaron ocho niños y ocho adultos de la escuela de San José, y dos niños y cuatro mayores de la escuela de Flores.

La maestra explica que sólo hay escuelas especiales para sordos en los departamentos de Montevideo, Rivera, Maldonado y Salto. En todos los demás, las clases para personas sordas se dictan en salones dentro de escuelas para oyentes.

La lluvia amaina, las pancartas de colores vivos se expanden por la plaza, niños con chalecos verdes y otros naranjas corren entre la multitud. Un escolar orgulloso de su cartel posa para la foto. Sobre un fondo blanco y con letras de colores

Marcha por la Semana Internacional de las Personas Sordas. Foto: Lucía Carnales/ SdR

reza: “La lengua de señas es la lengua natural de las personas sordas”. A unos metros, un letrero en forma de mano indica “cumplir la ley 17.378”, norma que reconoce a la Lengua de Señas Uruguaya (LSU) como la lengua natural de las personas sordas y de sus comunidades en todo el territorio.

Germán Tourón tiene 29 años y es vocal de la Comisión de Juventud, de la Asociación de Sordos del Uruguay. Explica que la marcha comenzó a realizarse en el país en 2005 de la mano de varias organizaciones, entre ellas, la Asociación de Sordos del Uruguay, el Centro de Investigación y Desarrollo para la Persona Sorda, y la Asociación de Padres y Amigos de Sordos del Uruguay. Pero agrega que desde aquel entonces el apoyo fue en aumento, y que actualmente cuentan, por ejemplo, con el de la Intendencia de Montevideo (IM).

“Buscamos igualdad”, explica Tourón. Para él, el objetivo de la marcha es reclamar por lo que aún falta, como mejorar la accesibilidad para los estudiantes sordos en todos los niveles educativos, con intérpretes de LSU en liceos, UTU y facultades.

También pretenden visibilizar la necesidad de mayor accesibilidad, ya sea en la salud, en el ámbito laboral o a la hora de hacer un trámite. Se busca una mejor adecuación de los concursos públicos a las características de las personas sordas, y que se asegure el cumplimiento de la actual Ley de Protección integral de los Derechos de Personas con Discapacidad, que define el 4 por ciento de vacantes para personas con discapacidad en el sector público.

En cuanto a los medios de comunicación, los colectivos reclaman tener más canales y programas con intérpretes de LSU y subtítulos (Closed Caption).

A las 15:05 la multitud comienza a movilizarse sobre la avenida, ya son cientos los presentes. Hay representantes de varios departamentos del país, grupos de escolares, liceales, distintas organizaciones y muchos otros movilizados por la causa. La marcha es encabezada por una pancarta blanca y azul que expresa: “Inclusión plena con la lengua de señas. Semana Internacional de la Persona Sorda”.

Marcha por la Semana Internacional de las Personas Sordas. Foto: Lucía Carnales/ SdR

También hay alumnos del Liceo Nº32 de Montevideo, centro educativo de primer ciclo al que concurren estudiantes sordos e hipoacúsicos. Un grupo de intérpretes los acompaña, entre ellos Soledad, quien hace 20 años ejerce la profesión. La comunidad sorda se constituye como una comunidad lingüística minoritaria, que se inserta en las comunidades mayoritarias oyentes del lugar donde reside, explica.

La marcha pretendió reivindicar que la comunidad sorda no es discapacitada, sino que son hablantes de otra lengua, la lengua de señas. Sin dejar de lado el déficit auditivo, ver a una persona completa. Soledad sostiene que con la participación en la marcha se busca el reconocimiento de la LSU y de los derechos de sus hablantes.

La masa avanza por uno de los carriles de 18 de julio, en dirección a la explanada de la IM. Una mujer vestida con túnica blanca se va metiendo entre la multitud pidiendo

Marcha por la Semana Internacional de las Personas Sordas. Foto: Lucía Carnales/ SdR

aplausos. Los brazos de las personas se alzan y sus manos se agitan en el aire, generando un efecto visual similar a un aplauso sonoro.

Andrés está en sexto año de la Escuela Nº 197, la única para niños sordos de Montevideo. Tiene un chaleco verde hecho con tela TNT que está estampado la inscripción de la escuela. Para él, la LSU es muy importante, ya que es lo que le permite que lo entiendan. Es “mi” lengua, dice.

Media hora más tarde, la multitud llega a destino. En las escalinatas se expresa el contenido de una proclama. Varios son los intérpretes que se turnan entre la multitud para transmitir oralmente por micrófono lo que exponen mediante lengua de señas los expositores en la explanada.

Este año, la consigna de la Federación Mundial de Sordos habla de la “Inclusión Plena con la Lengua de Señas”. Sin embargo, las personas sordas luchan porque no se malinterprete la palabra “inclusión”. No se trata, dicen, de incluir a los niños sordos en escuelas para oyentes, sino de brindar una educación bilingüe y permanente.

“Se ha logrado mucho, la comunidad sorda viene luchando hace 30 años, pero todavía la sociedad no termina de reconocernos. Muchas veces se sigue pensando ‘pobres los sordos’, por esto es muy importante salir a la calle, marchar y dar ese mensaje de que nosotros podemos”, expresan los oradores.

Lucía Carnales