La Udelar planea cambiar su escala de calificaciones

DE NÚMEROS A LETRAS

 

Fernando Peláez, prorrector de Enseñanza. Foto: Verónica Pellejero

Llegan lento los cambios a las instituciones uruguayas, pero llegan. La Universidad de la República (Udelar) evalúa si su sistema de calificaciones es el mejor, el más actual, el más correcto desde el punto de vista pedagógico.

En conversación con Sala de Redacción, el prorrector de Enseñanza Fernando Peláez relató que el impulso de cambiar la escala “tiene una historia que viene desde el año 2000, cuando los estudiantes comenzaron a tener más posibilidades de intercambio regional e internacional, de becas, de reconocimiento y acreditación de títulos”.

Según el prorrector, esa situación llevó a que en 2009 la Comisión Sectorial de Enseñanza (CSE) desarrollara un trabajo importante de recopilación de material y bibliografía especializada en el tema, así como una revisión de todas las escalas nacionales y regionales, para terminar proponiendo que la aprobación pasara a ser del 6 al 12.

“Esto llegó al CDC (Consejo Directivo Central), se trató y salió una resolución que tenía varios puntos. Parecía que tenía bastante impulso. Se pidió a los órdenes y a las áreas que trataran el tema y que volvieran con posición y quedó por ahí”, acotó.

El año pasado el tema se volvió a plantear y le pareció “bárbaro” ponerlo en agenda. Él mismo se propuso recopilar material y hacer una propuesta con un cambio cualitativo que establece escalas conceptuales y ya no numéricas.

El trabajo presentado fue compartido con Mercedes Collazo, encargada de la Unidad Académica de la Udelar. “Con Mercedes elaboramos el documento haciéndolo más amplio y con muchos más detalles, y esperamos que en la reunión del 10 de octubre de la sectorial, los diferentes actores puedan ir con posición y sugerencias. Una vez que esto suceda, iría una propuesta al CDC”.

Está en agenda

Mateo Cativelli, consejero en representación del orden estudiantil, aseguró que el tema ya se encuentra en agenda para ser tratado en el orden del día de la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay (FEUU) desde hace algunas semanas, y actualmente estudian los documentos. El tema se trató en la Comisión de Cogobierno y posiblemente en las próximas dos semanas se cuente con los insumos proporcionados por las discusiones de los diferentes centros que componen la Federación, según afirmó el representante estudiantil.

Cativelli dijo que en general hubo acuerdo entre los diferentes centros de que hay cambios que se deben realizar, y que además es un buen momento para “poner en agenda otros temas” como “la eliminación del cero en las escolaridades, que si bien no tiene que ver con la escala, es una buena oportunidad para plantearlo”, agregó, en relación a que la cantidad de exámenes perdidos que impactan directamente en el promedio de la escolaridad.

Por su parte, Federico Kreimerman, uno de los representantes del orden de egresados en el CDC, dijo que no es una discusión “a la que le hayan entrado todavía”. Sin embargo hace acuerdo en que la escala actual requiere revisión y cambio, ya que fue pensada “para otra época” y es “bastante vieja”. Kreimerman cree que el cambio debería centrarse en “la necesidad de distribuir mejor las notas tanto del suficiente como del insuficiente, que están bastante desproporcionadas entre sí”.

Ariel Castro, representante del orden docente en el CDC, manifestó que la Asociación de Docentes de la Universidad de la República (ADUR) aún no tiene postura pero apoya lo trabajado por sus delegados en la CSE.

70 años intacta

Uno de los argumentos centrales para impulsar este cambio radica en la desactualización e incomprensión de la norma: el sistema de calificaciones se modificó por última vez hace 70 años, cuando la Universidad contaba con 8 mil estudiantes. En ese momento la mayoría de los exámenes eran orales, y la evaluación estaba a cargo de tres docentes que promediaban, en base a la nota que había puesto cada uno. Hoy la Udelar cuenta con diez veces más estudiantes y se evalúa de manera muy diversa en las diferentes carreras de grado.

El material presentado plantea que se han registrado numerosos casos de egresados de la Udelar que tienen dificultades a la hora de compatibilizar sus escolaridades en otros países. Este hecho tomó mayor trascendencia ahora que aumentó exponencialmente la movilidad estudiantil. A nivel local y regional, en el mercado laboral se tiende a dejar a los uruguayos en desventaja por la incomprensión de los empleadores de la escala actual. Esto se debe a que actualmente un tres equivale a un rendimiento suficiente, es decir a un 60 por ciento, aunque a simple vista parezca una nota baja. Como la escala es del cero al doce existen trece niveles, diez de aprobación y tres de desaprobación. Lo que se propone es evaluar en base a seis niveles conceptuales, de la A a la F, en los cuales dos equivalen a desaprobación (E, F) y cuatro a resultados satisfactorios (A,B,C,D).

La CSE plantea que existen razones pedagógicas y didácticas para generar este cambio. Se dice que se ha invertido la relación de aprender para saber por aprender para aprobar. Y por más que se aclara que una escala de calificaciones no es determinante, se debe acompasar a otros cambios más profundos y generales en los que se ha avanzado en la Universidad y la sociedad.

Aplicación

Esta norma se aplicaría en 2020 y modificaría todas las escolaridades actuales, de egresados y de futuros estudiantes. A partir de 2018 se podrá solicitar una “escolaridad internacional”, lo que funcionará como un plan piloto que a la vez pueda detectar y evitar errores futuros. La idea de quienes elaboraron el proyecto es que de esta manera se pueda uniformizar la escala de calificaciones para las carreras de grado de toda la Udelar, articulando con los posgrados y el resto del sistema educativo terciario público.

En este sentido, Fernando Peláez remarcó que se ha tratado de articular dentro del sistema de educación pública con el Consejo de Formación en Educación ya que “ellos están realizando un proceso importante de tender a una categoría universitaria de su formación, están cambiando los planes de estudio, la estructura docente con cargos y grados y todavía no habían trabajado en la escala de calificaciones y les pareció bárbaro tener este insumo”.

Por otra parte, con la Universidad Tecnológica hubo “un pequeño defasaje” ya que hace unos meses aprobó su estatuto de cursos y de planes de estudio, e incluyó una escala de calificaciones conceptual que tiene cinco niveles.

Verónica Pellejero