Los extraordinarios resultados de “Gol al futuro”

JUGADA DE PIZARRÓN

La colección de pelotas del programa "Gol al futuro", expresión del éxito alcanzado. Foto: SdR / Santiago Carbone

En una de sus más célebres frases al aire, el periodista Ricardo “Cacharpa” Pérez dijo en el programa “Los que saben, saben” de CX28 Radio Imparcial: “la pelota de fútbol es el juguete más barato que existe, pues una sola alcanza para hacer jugar a muchísimos niños”. Sin dudas, esa frase es una gran verdad y un ejemplo de eso es el baby fútbol nuestro de cada fin de semana, donde cientos de niños corren tratando de ser Luis Suárez, Edinson Cavani o algún otro de esos ídolos que miran en televisión.
Lo que también es verdad, es que lamentablemente no todos tienen la suerte de estos “cracks” que encuentran en el fútbol un sustento de vida.
Según explica el entrenador español Iván Cháves, director de futbolformacion.com en el artículo “Jugador de fútbol vs futbolista”, a nivel mundial 265 millones de personas practican fútbol; de estos, uno de cada mil llega a profesional en cualquier liga del mundo, uno de cada 10 mil llega a jugar en una de las 50 ligas nacionales más importantes, mientras que uno de cada 50 mil llega a una de las diez principales ligas del mundo. Es decir, el círculo de privilegio esta reservado para solo unos 5.300 de esos 265 millones.
En Uruguay, más de 3.500 jóvenes de los clubes afiliados a la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF), aspiran a convertirse en profesionales. De los 700 adolescentes que año tras año se incorporan en busca del sueño, solo el 5% (35) llega a primera división mientras que apenas el 1% (siete) llega a ser un jugador internacional.
Ante esta realidad surgen dos cuestiones, ¿Qué le pueden ofrecer los equipos a estos jóvenes?; y ¿qué futuro les aguarda a quienes se lanzan detrás de una carrera como futbolista, pero  ésta se les frustra?
Ante esta realidad, en nuestro país funciona desde 2009 el proyecto “Gol al Futuro”, en el área de programas especiales de la Secretaría Nacional del Deporte dependiente de la Presidencia de la República.
Dicho programa se desarrolla en tres áreas fundamentales: de salud, educativa y deportiva.
Tal como explica el resumen de su programa, en lo que hace a la educación el cometido esencial es estimular al jugador a transitar los cursos formales y acompañarlo en este proceso; en el aspecto sanitario las acciones se focalizan tanto en lo relativo a la prevención como al plano asistencial; y en lo deportivo se pretende colaborar al mejoramiento global de las condiciones de entrenamiento.
Estas tres líneas de acción funcionan coordinadamente optimizando recursos y esfuerzos, pero, sobre todo, coadyuvando a la consecución de objetivos comunes. Dichos objetivos no sólo incluyen la formación integral del joven, sino la construcción participativa, por parte de todos los actores involucrados, de una nueva forma de gestión del deporte, eficiente, eficaz, humana y sustentable para que este proceso no derive en un intento circunstancial o asistencialista.
Al ser consultado sobre la creación de “Gol al Futuro”, el coordinador del área de programas especiales, Pablo Hernández, afirma que los números alarmaban. Existían datos certeros que más del 50% de los jóvenes de entre 13 y 19 años que estaban en el fútbol juvenil a nivel de AUF, estaban fuera del sistema educativo y ese era el tema que causaba mayor preocupación. Se trataba de buscar la forma de que los jóvenes que jugaban, además  estudiaran, que estuvieran insertos en el programa educativo formal, no con propuestas alternativas.
Si bien más de 60 mil niños juegan al fútbol en Uruguay, el programa educativo “Gol al futuro” no comprende esa etapa, sino aquella en que el joven está más cerca de convertirse en profesional. Para Hernández, “los más grandes son los que tienen mayor riesgo de dejar el estudio, porque ven que están cerca de jugar en primera y de ser profesional; pero si no llegan, ya tienen un ciclo básico terminado, el impacto no va a ser tan fuerte si lo quieren retomar”.
Mientras el programa tomaba fuerza, se crearon distintas áreas:  de deporte, que estaba coordinada por el maestro Oscar Washington Tabárez y el profesor Jorge Franco; de salud, coordinada por el Dr. Pedro Larroque; y de educación, coordinada por el profesor Wilson Neto.
Hernández explica que desde el área educativa “se trabaja en el núcleo familiar, con los clubes, con los entrenadores, para bajar el nivel de presión que puede estar sucediendo. Hoy la realidad se fue modificando, el trabajo que hacemos desde hace un muy buen tiempo con los cuerpos técnicos, el trabajo que viene desarrollando el Maestro Tabárez con su proceso de selecciones, con entrenadores que priorizan lo que es la educación y la formación integral, hace que se valore mucho la educación”.
Sobre la forma de trabajo, dice que “los técnicos colaboran, son un referente fuerte para los jóvenes, a veces tiene mayor fortaleza que en la propia familia, y tenerlos de aliados ayuda a lograr estos números”.
Para Hernández, se eliminó el planteo estudiar o jugar al futbol, ya que no son incompatibles sino complementarios y uno mejora la performance del otro. “Un joven que estudia entiende mejor el juego en una cancha, entiende mejor una charla técnica y el vestuario es mejor ya que tiene mejor relacionamiento con los compañeros” concluye.
Para “Gol al Futuro”, el primer paso a seguir es tratar de inscribir en el sistema educativo a todos de los jóvenes a principio de año. Esto se realiza con la ayuda de Secundaria, que permite elegir un centro educativo que reúna las condiciones para que el joven no abandone, y esto pasa si está cerca de su casa o del lugar de entrenamiento.
En el último corte realizado en 2017, el porcentaje de inscriptos era de 94,8%. Si bien no todos creen que lo más importante es el estudio, Hernández explica que por los números que se manejan, esos casos son las excepciones.
Agrega además que “dentro del vestuario, muchos de los temas que se conversan son educativos, sobre el liceo o parciales, por ejemplo, y el que queda fuera de esos temas es el que queda por fuera. Es tan grande el número de jóvenes que estudian que estos empujan a los que no lo hacen para que lo hagan”.
En agosto de 2016, de un total de 3.225 jugadores juveniles inscriptos en clubes AUF, estudiaban 2761. De estos, un 45,3% no tenía ninguna materia baja, un 21,3% tenía una o dos bajas, mientras que un 17,7% tenía tres o cuatro.
A nivel de salud, hay un equipo que atiende distintas dimensiones; hay cardiólogos, podólogos, psicólogos del deporte, médicos del deporte y un acuerdo con la catedra de Medicina Deportiva.
Hernández explica que los cardiólogos trabajan en la prevención de la muerte súbita en el deporte. “Se ha evaluado a más de 6.000 jóvenes, se aplica el protocolo de la universidad italiana de Padova, en jóvenes con 15 años cumplidos; en esa franja están todos evaluados y se encontraron casos que motivaron intervención quirúrgica y hoy siguen jugando”.
Agrega que “el impacto también es fuerte en lo que es la psicología del deporte, se trabaja en cursos con las personas que están en contacto con los jóvenes, con coordinadores deportivos, con técnicos, con los referentes que están en cada uno de los clubes, para brindarle mayor cantidad de herramientas para trabajar con los jóvenes”.
Al ser consultado por la actitud de los clubes, Hernández afirma que en general “todos los clubes se preocupan”.
Entre los logros alcanzados por el programa “Gol al Futuro” a lo largo de sus ocho años de trabajo, destaca que se realizaron más de 300 talleres con jugadores, cuerpos técnicos y familias sobre la importancia de la educación; se instalaron bibliotecas en los clubes y se dictan clases complementarias para las asignaturas con mayores dificultades.
Se alcanzó el 100% de cobertura médica en los jóvenes participantes y se realizaron 12 talleres de resucitación cardiológica y pulmonar para cuerpos técnicos.
Se realizaron más de 5.000 evaluaciones físicas determinando el perfil de las capacidades de los futbolistas según su edad y su evolución, y se apoyó la creación de Centros Regionales de Formación en el interior del país.
Así se preparan los jóvenes uruguayos, mientras Luis Suárez la rompe en España y Edinson Cavani en Francia. Los juveniles tratan de seguir sus pasos con la pelota en el pie y los libros bajo el brazo, en búsqueda de lo mejor para él futuro.
Santiago Carbone