Los resultados de los análisis del agua de La Armonía

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La producción que se vio afectada en La Armonía. Foto: Intendencia de Canelones

Los resultados de los análisis sobre la contaminación del agua de una cañada en el paraje La Armonía, realizados por la Facultad de Química a solicitud de la Intendencia de Canelones, son conocidos únicamente por la comuna y los siete productores damnificados. Las muestras de agua fueron obtenidas el 31 de marzo luego de que un productor de la zona contaminara la cañada con un poderoso herbicida llamado
Picloram, de donde pequeños productores tomaban agua para el riego de sus plantaciones de frutas y hortalizas, por lo que perdieron su cosecha.

Sala de Redacción procuró obtener información del director de Desarrollo Rural de la Intendencia de Canelones, Matías Carámbula, sobre los resultados de los análisis, pero el director se excusó, ya que está a la espera de la autorización de la Facultad de Química para hacerlos públicos. Sin embargo, Eduardo Casanova, uno de los productores que perdió su cosecha por la contaminación de la cañada, manifestó que “las muestras obtenidas en el pozo que analizaron arrojan la existencia de Picloram por encima del 3.15 por ciento admisible, de 2,4,6-T por encima del 6.16 por ciento y de 2,4,5-T”. Esta última sustancia es una auxina sintética con efectos plaguicidas, prohibida en todas sus formulaciones y usos por el Convenio de Roterdam, al que Uruguay adhirió en el año 2005, por ser dañina para el ambiente y la salud humana. Casanova agregó que la cantidad de Picloram detectada es similar en los productores damnificados, aunque en algunos casos se encontraron otras sustancias diferentes que no se pudieron especificar, por lo que “la facultad vendrá a tomar nuevas muestras del agua”.

En cuanto al proceder del Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca (MGAP), Casanova indicó que “miente cuando dice que nos dio los pozos de agua, lo que hizo fue habilitar el proyecto de riego y una empresa realizó los pozos”. Como es “habitual” en estos proyectos, el productor “se hace cargo del 20 por ciento del costo y el ministerio del 80 por ciento restante”, agregó.

Desde el MGAP se afirmó que en el caso de La Armonía se trató del “uso irresponsable de un agroquímico”, ya que “la dosis usada de Picloram fue ocho veces mayor a la recomendada por la etiqueta”. Sala de Redacción consultó al director departamental de Canelones del MGAP, Gustavo Moratorio, quien expresó que si bien se trató de un accidente, “hay planes de uso y manejo de suelos para cada cultivo agrícola que requieren la autorización del ministerio”. En cuanto al control del cumplimiento de la normativa vigente relativa al empleo de agroquímicos, manifestó que se procede tanto por denuncia como de oficio, y agregó que si bien hay reglamentaciones nacionales para el uso y manejo de suelos, los gobiernos departamentales tienen autonomía respecto del ordenamiento territorial.

El daño a los pequeños productores de La Armonía representó un punto de inflexión y tuvo importantes derivaciones en el discutido tema del uso de agrotóxicos en Canelones. En búsqueda de una solución, Carámbula dijo a Sala de Redacción que existe un documento en proceso de elaboración relativo al plan de ordenamiento territorial de ese departamento, y adelantó que “no se plantea prohibir cultivos sino que se busca incorporar normativa complementaria a la normativa nacional que tenga en cuenta las particularidades de Canelones”. La reglamentación incluirá las distancias que los cultivos deberán tener en determinadas zonas respecto a los cursos de agua, los centros poblados y educativos. También informó que se buscará recuperar la vegetación como zona de amortiguación para evitar la erosión.

Bernardo Brongo