Especialistas debatieron sobre las barreras entre la ciudadanía y la información pública

EL DERECHO A SABER

Apertura del Foro Acceso a la Información como facilitador de los tres pilares de la agenda 2030: Democracia, Desarrollo y Derechos Humanos / Foto: Presidencia de la República

“El acceso a la información pública es un derecho de todas las personas”, indica la Ley sobre el Derecho de Acceso a la Información Pública en Uruguay, pero ¿realmente todas las personas conocen este derecho y saben lo que implica? En torno a ese cuestionamiento debatieron expertos nacionales e internacionales el 28 y 29 de setiembre en el “Foro Acceso a la Información como facilitador de los tres pilares de la agenda 2030: Democracia, Desarrollo y Derechos Humanos”, que se realizó en Montevideo. Según establece la norma, la información que los organismos estatales poseen es de alcance público y puede ser solicitada por cualquier ciudadano de forma gratuita, y se trata de un derecho vital para la transparencia de la gestión pública y la participación ciudadana.

“Soñemos con esa sociedad donde todos los ciudadanos participen de la cosa pública”, propuso Santiago Soto, subdirector de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto de la Presidencia de la República, quien además reconoció que la clave es apuntar hacia los agentes intermedios que direccionen a la sociedad hacia ese ideal. Además de reconocer a la prensa y organizaciones de la sociedad civil como parte de esos agentes, Soto hizo hincapié en la “partidocracia” que hay en Uruguay y dijo que “los partidos políticos son imprescindibles para sintetizar y traducir informacion compleja a los ciudadanos quienes, identificándose con los partidos, procesan una parte importante de la información que no podrían individualmente”.

“Cuando somos servidores públicos creamos una ecuación pensando en muchas cosas pero nunca en el ciudadano”, manifestó el mexicano Juan Pablo Guerrero, director ejecutivo de la Iniciativa Global para la Transparencia Fiscal. Como Soto, Guerrero recalcó la necesidad de generar instancias intermediarias para llegar a las comunidades que están lejos de la toma de decisiones y apuntó hacia el rol fundamental de los periodistas en este proceso.

Lidia Brito, directora de la Oficina Regional de Ciencias de la Unesco para América Latina y el Caribe, expresó que las barreras entre la información pública y los ciudadanos radican en la lengua y diferenció la información generada para tomadores de decisiones con aquella hecha para el ciudadano, remarcando que la segunda “puede ser traducida en una lengua que le permita tomar decisiones para su fluir cotidiano”.

“La Sociedad de la Información es elitista”

En la Unesco se apunta hacia la sociedad del conocimiento y no de la información, aseguró Brito, quien diferenció una de otra: “En la sociedad del conocimiento el ciudadano tiene la capacidad de interpretar y manejar la información a la que tiene acceso, hay allí una capacidad intrínseca en la sociedad para utilizar el conocimiento disponible en la toma de decisiones. La sociedad de la información acaba por ser muy elitista porque se concentra solo en las personas que pueden acceder y entender la información disponible”.

El desarrollo sostenible necesita conciencia pero para eso requiere antes del conocimiento ciudadano, planteó Brito. “El acceso a la información, cuando está bien hecho, genera la responsabilidad que implica la toma de conciencia por parte de los ciudadanos acerca de la importancia de las inversiones. Así cuida más de las infraestructuras y recursos, y comienza a tener idea de lo que significa tener una buena escuela, tener agua de calidad, electricidad, entre otras cosas”.

El Subdirector de la OPP aprovechó el debate para anunciar la presentación de la aplicación web  transparenciapresupuestaria.opp.gub.uy, que contiene información sobre los presupuestos y resultados de los organismos públicos. A través de dicha herramienta, de forma interactiva se invita al ciudadano a “armar su presupuesto” y comprender qué es, para qué sirve y cómo se decide.

Nos espían

“Nunca antes habíamos tenido un presidente tan loco como el de ahora” alegó el economista estadounidense, Jeffrey Sachs, en referencia al mandatario Donald Trump, con quien introdujo en su discurso la necesidad de luchar contra la falta de transparencia en los gobiernos.

Para Sachs, si bien el Acceso a la Información sirve para limitar el abuso de poder por parte de los gobernantes, trae aparejados tres contrapuntos relevantes: el tipo de información al cual accedemos, el sistema de información que prácticamente se encuentra “flotando” en la web y la gran crisis en la privacidad de las personas . En referencia al último punto Sachs cuestiona cómo un usuario puede estar seguro de acceder a una información son que lo espíen. Con espionaje no se refiere solo al de los gobiernos, “porque Facebook y Google también nos espían. Son negocios que colectan nuestra información personal y saben de nosotros más que nosotros mismos. Saben dónde compramos, en qué gastamos y a dónde vamos y esa información es vendida a otros”, afirmó. Según Sachs, lo que se necesita es un acceso a la información que garantice la privacidad de las personas.

La protección de la prensa, de la libertad de expresión y de la seguridad física de los periodistas es uno de los componentes fundamentales en el ejercicio del derecho al acceso de la información según el economista. A su vez, señaló la necesidad de acceder al conocimiento científico y tecnológico, así como también, a la información sobre la sociedad y la economía. Este derecho implica además “acceder a lo que hace nuestro gobierno”. Por otro lado, subrayó lo necesario que es que las personas privadas de libertad puedan acceder a información sobre su situación.

 

Stephanie Galliazzi