Unatra denuncia despido injustificado luego de agresión dentro de Arrozal 33

VEA, PATRÓN

Molino del Arrozal 33 / Foto: Arrozal 33

Ayrton de Ávila tiene 22 años. A pedido de un compañero suyo, delegado del Sindicato de Trabajadores del Arroz y Afines (SUTAA), el 28 de setiembre fue a la empresa donde trabaja desde hace tres años a retirar una mochila que había dejado. Se trata de Arrozal 33, una arrocera de la localidad de Vergara, en Treinta y Tres, donde un funcionario no sindicalizado, que además residía en el predio de la empresa, levantó de una patada la mochila con las pertenencias del delegado sindical, antes de que Ayrton se la pudiera llevar. Ante la sorpresa por la actitud de este funcionario, Ayrton le preguntó: “¿cómo vas a hacer esto?”.

Al otro día, al bajar del ómnibus,  dentro del predio de la empresa Ayrton fue agredido con un cortaplumas por este mismo trabajador, que alcanzó a darle más de 10 “puntazos” en la espalda, antes de que puediera escapar corriendo. Esta situación fue denunciada el 17 de octubre por la Unión Nacional de Asalariados y Trabajadores Rurales y Afines (Unatra), luego de un fallo judicial a favor de De Ávila y de que la empresa le comunicara que estaba despedido por “notoria mala conducta”, tal como explicó Marcelo Amaya, referente de la Unión Nacional de Asalariados, Trabajadores Rurales y Afines (UNATRA).

A través de un comunicado, el gremio detalló que De Ávila ocupaba el puesto de operador especializado y no tuvo observaciones en su legajo durante los tres años en que fue funcionario de la arrocera.

Amaya dijo que la UNATRA decidió denunciar el hecho públicamente, además de solicitar una audiencia ante la Dirección Nacional del Trabajo (Dinatra), después del despido de ambos trabajadores, lo que consideran injusto ya que un fallo judicial estableció que “existió una víctima y un victimario”. Para la UNATRA, la situación es preocupante debido a que esta empresa tiene antecedentes de agresiones a trabajadores sindicalizados y que en otros predios rurales han existido situaciones similares, por lo que temen “que sea un mecanismo para sacar trabajadores con mayor nivel de conciencia de organización”, explicó Amaya.

La empresa no se presentó en la reunión convocada para el martes 17 de octubre en la Dinatra, por lo que ha sido convocada una nueva instancia para este martes 24 de octubre, a las 10.30. Al momento, la Unatra ha mantenido reuniones con el PIT-CNT y con la comisión de Legislación del Trabajo de la Cámara de Diputados, además de las autoridades del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.

La UNATRA “irá hasta las únicas consecuencias” por entender que “podría existir daño moral” por esta situación. El caso está en manos de sus abogados, según declaraciones de Amaya al portal del PIT-CNT, “porque es un trabajador muy joven, que fue despedido por notoria mala conducta cuando en tres años no tuvo ni una sola queja y cuando fue atacado ni siquiera intentó defenderse sino que corrió para intentar evitar más puñaladas”.

Irene Rügnitz