Canal 8 de Rosario dejó de emitir programación propia y despidió a sus empleados

NI LAS GRACIAS

Foto: Facebook de APU

Cuando el gerente lo llamó en la mañana para citarlo a una reunión urgente en el canal, Fabio Benech no pensó que ese día se quedaba sin trabajo. El 29 de septiembre dejó su transmisión local el Canal 8 de la ciudad de Rosario, Colonia, después de 47 años ininterrumpidos. Los seis trabajadores encargados de su funcionamiento fueron despedidos.

Benech comenzó a trabajar en el canal, propiedad del grupo Romay (el mismo que entre otros medios controla el canal 4 de Montevideo), en 1991. En los 26 años que desarrolló la función de operador, se formó como persona, trabajador y pasó los mejores años de su vida. Al llegar a la reunión citada, se encontró con una integrante de recursos humanos y la contadora de la empresa, que le comunicaron la noticia: el canal seguiría al aire sólo con la programación de la Red Uruguaya de Televisión (Rutsa, conocida como “la Red”), mientras que el segmento local de informativos diarios y los programas especiales no saldrían más. Las justificaciones expuestas fueron que el canal daba pérdida y por motivo de una reestructura de la empresa no iba a contar más con ellos.

Con los documentos de sus despidos prontos, los trabajadores igual preguntaron si era una decisión irreversible. Les aseguraron que la decisión ya estaba tomada y no había vuelta atrás. “Esta gente después de que toma una decisión, difícilmente echa para atrás. Además, a nosotros ya nos pagaron el despido y todo”, afirmó Benech. Y aseguró que no les ofrecieron insertarlos en otra parte.

Finalizada la reunión, Benech y sus compañeros se comunicaron con el alcalde de la ciudad de Rosario, Daniel Dibot, para trabajar en alternativas que eviten el cierre del canal. Le presentaron la posibilidad de autofinanciar su espacio y tercerizar la parte informativa. Pablo Maciel, alcalde interino de Rosario, comentó a SdR que “de inmediato comenzaron los llamados para poder reunirse con los directivos del canal”.

El lunes siguiente al cierre, María de Lima -alcaldesa de Nueva Helvecia-, Analí Bentancur -representante de Colonia Valdense- y Dibot mantuvieron una reunión con la gerencia del canal 4 montevideano. En esa instancia, presentaron la propuesta de los trabajadores de conseguir sus propios auspiciantes y autofinanciarse, a fin de mantener la fuentes de trabajo. “Desde la gerencia sostuvieron que iban a estudiar la propuesta”, les reafirmaron “que el cierre era por motivos económicos, en parte porque la Ley de Medios haría inviable la señal si los obliga a tener programación local”, y que “estaban muy satisfechos con la tarea que realizaban los empleados desde hace años”, dijo Maciel.

Para el alcalde interino de Rosario, el Canal 8 es patrimonio de la zona. “Era el medio más importante y con más llegada. Ahora hablás con el vecino y la gente está medio desinformada de lo que pasa en la región”, sostuvo. El informativo local diario cubría la zona de Nueva Helvecia, Rosario, Colonia Valdense, Villa La paz y Juan Lacaze. También tenía llegada en los departamentos de San José y Soriano.

Desde la Asociación Periodistas del Este de Colonia (APEC) se emitió un comunicado donde se expresó “solidaridad con los compañeros periodistas y con todo el personal de ese canal”, y se manifestó preocupación “por la pérdida de un referente de la comunicación audiovisual en la región, porque toda voz que se apaga, constituye un menoscabo para la comunicación y, por ende, un daño a la cultura, a la información y por la pluralidad de voces que animó siempre a Canal 8, para la democracia”.

La Asociación de Prensa Uruguaya (APU) hizo lo propio y reclamó de inmediato al grupo Romay la devolución al Estado de la señal del Canal 8 de Rosario. El comunicado afirma que la decisión tomada de manera unilateral “ha provocado no solo la pérdida de empleo de varios funcionarios sino también un profundo malestar debido a la pérdida de un importante medio de comunicación para toda zona de influencia (Rosario, Nueva Helvecia, Colonia Valdense, Juan Lacaze, Cardona, Carmelo, etc) dejando acéfala la importante función de informar o participar de los aconteceres de la comunidad, fin para el cual este medio fue creado”.

Claudio Veiga, secretario general de APU, comentó a SdR que “no se puede cerrar un medio de tanta importancia para la región por el capricho de un dueño al que no le dan los números”. Agregó que para este caso, en donde se quiere que el canal quede como una repetidora, “la Ley de medios [ley de Servicios de Comunicación Audiovisual] establece que un porcentaje de la programación de un medio debe ser de producción local o propia”. Por tal motivo, afirmó que la APU presentó el caso en la Unidad Reguladora de Servicios de Comunicaciones (URSEC) para que se expida al respecto.

Veiga señaló además que el Canal 3 de la ciudad de Colonia “también corre peligro de dejar de producir contenidos propios y pasar a ser una repetidora de la Red [Rutsa].

Los Medios en el interior

Consultado sobre las diferencias en la situación laboral de los medios de comunicación en el interior y en Montevideo, el secretario general de APU sostuvo que son enormes. “No sólo hay una gran diferencia en lo salarial, en donde, por ejemplo, un operador de radio de Montevideo gana el doble, sino también en las condiciones en las cuales trabajan: en el interior del país, el comunicador se encarga de abrir el local, hace la comunicación, vende, después limpia y apaga la luz”, ejemplificó.

Los seminarios del Observatorio de las Profesiones de la Comunicación (OPC) de la Facultad de Información y Comunicación realizados en 2015 y 2016*, apuntaron justamente a comprender críticamente el campo profesional de la comunicación. Respecto a las condiciones de trabajo de los comunicadores de los medios en el interior, se planteó que las diferencias existentes entre un periodista que trabaja en Montevideo y uno que trabaja en el Interior -a igual tarea- son abismales.

Cuando se retomaron los Consejos de Salarios en 2005 se pensó que se podía reducir la brecha salarial, pero ocurrió lo contrario: “un periodista de prensa de Montevideo en enero de 2015 ganaba 23 mil pesos nominales como mínimo, y en el Interior, en la mayoría de los medios, el piso es de 14 mil (el Telégrafo de Paysandú era el único con casi 19.000 pesos nominales). Un periodista de una radio en Montevideo gana como mínimo 17.000 pesos y en el Interior 12.000. Donde hay menos diferencia es en la televisión: en Montevideo el mínimo es de 47 mil pesos y en el Interior son unos 32 mil”, decía en el seminario del OPC de 2015 Daniel Lema, ex presidente de APU.

Finalmente, Veiga reflexionó sobre estas diferencias: “es indudable que nosotros queremos que haya más medios y más diversidad de miradas. Pero si no se controlan primero estas situaciones se van a seguir dando casos de trabajos precarizados, falta de regulación en las tareas y colegas que pierden su empleo”.

Luciano Costabel

*Organizados por el Departamento de Especializaciones Profesionales de la FIC. Las relatorías de los seminarios se pueden leer en http://www.comunicacion.edu.uy/Observatorio