Repaso del tercer Mundial Poético de Montevideo

RECITANDO

Martín Barea, organizador del Mundial Poético de Montevideo. Foto: SdR / Marcelo Ayala

Seis días de intensa actividad poética se vivieron durante la última semana de octubre en la capital de nuestro país. El “Mundial Poético de Montevideo” cerró su tercera edición por todo lo alto el pasado sábado 28 de octubre con un gran toque del que participaron las bandas Nelson Traba & Los Espectros, Hoski y sus Noktilucas, Cariocas y Chicas Japonesas, en el patio del Espacio de Arte Contemporáneo; última parada de este evento de carácter internacional e itinerante que comenzó el lunes 23 del mismo mes.
La “competencia”, que persigue un fin meramente lúdico, congregó a poetas de todas partes del mundo, en su mayoría de habla hispana, provenientes de Argentina, Perú, Mexico, Chile, España y por supuesto: Uruguay; pero también hubo representantes de Estados Unidos, Brasil e incluso Holanda. Lo que en un principio supone una barrera idiomática ayuda a destacar otra cualidad de la poesía, como lo es la sonoridad misma de las palabras. Corrientes como el “ruidismo”, a la que suscribe el poeta holandés Jaap Blonk, son las que hacen hincapié en este último aspecto.
Las actividades se llevaron a cabo en  la Sala Verdi, el Centro Cultural España, el Cabildo de Montevideo y el Museo Zorrilla. La rotación de las salas estuvo ligada a la intención de exhibir distintos puntos de la ciudad a los poetas que vinieron del extranjero, al mismo tiempo que se procurba “evitar la reiteración y el aburrimiento”, tal como  lo explicó Martín Barea, uno de los organizadores del Mundial.
Además de las actividades performáticas hubo espacio para la presentación de ferias de libros. Editoriales como Estuario, Yaugurú, La propia cartonera, Antitesis, y Paréntesis tuvieron la oportunidad de ofrecer sus ejemplares a la venta. Durante la tercera fecha del Mundial, el proyecto autogestionado “Pô-ético” instaló su stand en el patio de las estatuas del Cabildo. Camila Caballero, integrante del colectivo, contó a SdR que la propuesta consiste en “el intercambio de lenguajes entre fotografía y poesía” a la vez que es “un cruce de fronteras entre Brasil y Uruguay”. La búsqueda estética que subyace en Pô-ético es la de “generar espacios poéticos en espacios públicos”; esto ocurre mediante la “intervención del espacio urbano” y de un “diálogo” que se construye en el ida y vuelta. Concluído el evento, la valoración del festival por parte de la organización fue de carácter “positivísimo”, en sus propias palabras. Martín Barea contó a SdR que los involucrados e invitados destacaron la “calidez humana” recibida durante la duración del festival. Asimismo dijo que también hay “aspectos a mejorar” en el ámbito de la “producción” y que se debe “aprender de errores”, en su mayoría “surgidos del imprevisto”. De cara al Mundial del año que viene las reuniones de planificación están por dar comienzo; ahí se discutirán “ideas que fueron surgiendo entre todos los participantes”. “En el 2018 se tratará de ampliar el equipo de producción para hacer más hincapié en el área educativa y de talleres”, dijo Barea.

Marcelo Ayala