La Copa Mundial Femenina sub 17 se jugará en Uruguay en 2018

SEDE MUNDIAL

Durante la última final del mundial femenino sub 17, en Jordania, entre Corea del Norte y Japón. AFP PHOTO / Khalil MAZRAAWI

Uruguay será la próxima sede de la Copa Mundial Femenina de fútbol sub 17 la Fédération Internationale de Football Association (FIFA), que se jugará en 2018, anunció Alejandro Domínguez, presidente de La Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL). Tendrá a las ciudades de Montevideo, Maldonado y Colonia como las acogedoras del campeonato.

La presidenta de Fútbol Femenino de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF), Valentina Prego, afirmó que se venía trabajando desde 2014 para que Uruguay fuera sede del torneo. Señaló que “la noticia es recibida con mucho entusiasmo. Estamos trabajando para que la organización del evento signifique un aporte para el desarrollo del fútbol en general y para el que juegan las mujeres en particular”.

Los inicios del fútbol femenino en nuestro país datan de la década de 1970. “Impulsado sobre todo por Zulma Palavecino, quien pertenecía al Club Nacional de Football, comenzaban a vislumbrarse las primeras actividades de fútbol femenino en Uruguay. El 14 de noviembre del año 1970, Zulma junto a otros dirigentes conformaron la Asociación Amateur de Fútbol Femenino (AAFA), primera liga femenina de fútbol en Uruguay. En 1971 se realizó un torneo en el que Nacional conquistó por primera vez y de forma consecutiva la copa hasta 1975″, escribía la AUF a 20 años de fútbol femenino. En 1997 se creó la primera selección femenina para fútbol 11 que, en 1998, se conformó una selección para viajar a Mar del Plata a disputar el Sudamericano.

Prego explica las características y los objetivos del fútbol femenino en Uruguay y, señala que el fútbol que se practica por mujeres en el país es casi en su totalidad amateur, es decir no profesional. “Como principales metas, desde la Federación, tenemos la integración de las distintas instituciones involucradas en el desarrollo, fomento de capacitaciones, planificación de procesos estables de selecciones nacionales y creación de estrategias de sustentabilidad”, puntualiza Prego. El propósito de la AUF es “crear oportunidades para las mujeres que elijan hacer deporte y prefieran el fútbol, de forma que exista la posibilidad de jugar y practicar este deporte en los distintos clubes y espacios deportivos”.

En cuanto a la evolución del fútbol femenino, Prego considera que “hay una evolución que se visualiza en el aumento de la participación de deportistas, pero aun falta mejorar el nivel y formalizar la actividad”. También opina que si bien hay todavía un pensamiento machista que alude a que el “fútbol es para hombres“, las nuevas generaciones están más abiertas y no están sujetas a que un deporte tenga ciertas etiquetas, es decir que tanto hombres como mujeres pueden practicarlo.

Consultado por Sala de Redacción, el periodista Rodrigo Romano señaló que “en líneas generales se sigue pensando que sí, que es solo un deporte para el hombre. Creo que el machismo está impuesto de una manera muy grande. Hay límites que no somos capaces, como sociedad y con lo complejo de la mente humana, de poder sobrepasarlos”.

Romano remarcó que la afluencia del fútbol femenino se incrementó desde sus inicios, y afirmó que “incluso FIFA le da un impulso tan grande como el que tiene el fútbol masculino”. Añadió que será positivo que el Mundial se realice en Uruguay para la difusión y propagación de la “rama femenina“.

Respecto a la erradicación del machismo en el deporte, y sobre todo en el fútbol, el periodista comentó que es positivo que las grandes competencias internacionales, como mundiales, sudamericanos, Copa Libertadores, Juegos Olímpicos, posean fútbol femenino; sostuvo que es básico y fundamental “que la disciplina femenina se propague y tenga repercusión a nivel mundial”. Romano contó que en 1997 relató dos partidos de fútbol femenino y también lo hizo a nivel de formativas.

Camila Forestiero, jugadora del Club Nacional de Football, explicó que el fútbol femenino en Uruguay, aún es amateur, que le falta para tener nivel profesional pero que va evolucionando de a poco.

Forestiero sostuvo que es bueno para Uruguay que sea la próxima sede del Mundial 2018 porque puede contribuir al deporte, es decir que ayude a que la gente esté más enterada de él. En cuanto al interés en la ramificación femenina, la joven jugadora dijo que “de a poco la gente está yendo más a ver un partido de fútbol femenino pero, tampoco es que están muy interesados en sí”. Agregó que siempre van a decir que el fútbol es para hombres, pero acotó que “gracias a Dios jamás me sentí discriminada por nadie”.

La jugadora culminó diciendo que en Uruguay no se le da el mismo apoyo que en otros países al fútbol femenino, porque “en otros países las mujeres trabajan del fútbol y entrenan a nivel de hombres”.

El fútbol femenino según la FIFA

La FIFA considera que el fútbol femenino floreció en los últimos años y que en la actualidad despierta cierto interés en el público. Esta institución cree que esta rama deportiva tiene más potencial del que se ha vislumbrado y por ese motivo decide su promoción por medio de las competiciones y eventos deportivos, y a través de campañas de sensibilización y programas de desarrollo.

La FIFA incita al desarrollo del fútbol femenino comprometiéndose a brindar más oportunidades a jugadoras, entrenadoras, árbitras y funcionarias, para que estos colectivos logren avanzar; realiza cursos, además de ofrecer apoyo económico.

Los objetivos principales que tiene esta institución para el desarrollo del fútbol femenino son: “garantizar que todas las mujeres y niñas que quieran jugar al fútbol tengan oportunidades para ello; ayudar a las asociaciones miembros a superar los principales retos del desarrollo del fútbol femenino; crear oportunidades para mujeres, tanto dentro como fuera del campo; involucrar a más exjugadoras; contar con más entrenadoras de élite; contribuir a la creación de competiciones profesionales sostenibles en los ámbitos nacional y confederativo de diferentes niveles”. También se compromete a publicitar la participación del fútbol femenino y mejorar la calidad y organización de las competiciones.

Un poco de historia

La primera Copa Mundial Femenina de Fútbol sub-17 de la FIFA se jugó en 2008 en Nueva Zelanda; el campeón fue Corea del Norte y el sub campeón fue Estados Unidos.

El campeonato mundial de la categoría se realiza cada dos años. En 2010 se jugó en Trinidad y Tobago, resultando campeón Corea del Sur y en segundo lugar Japón.

En el año 2012 la Copa se trasladó a Azerbaiyán, consagrándose ganador Francia y sub campeón Corea del Norte. En 2014 siendo Costa Rica el anfitrión, Japón obtuvo el título de campeón y España el de vicecampeón.

En 2016, teniendo como sede a Jordania, se coronó por segunda vez campeón la selección de Corea del Norte, y culminó en segundo lugar la selección de Japón.

Finalmente en 2018, la Copa Mundial Femenina sub 17, llegará al continente americano por tercera vez, pero por primera vez su anfitrión será Uruguay, que buscará aprovechar la instancia para crecer en esta disciplina.

Romina Castagnaro