Movimientos religiosos "contra la ideología de género" que se expanden en el continente, agredieron a Judith Butler en Brasil

FORA, DEMÔNIO!

 

Protestas contra la filósofa Judith Butler en San Pablo / Foto: Nelson Almeida, AFP

Una hoja con el rostro de la filósofa estadounidense Judith Butler en blanco y negro completaba la figura de negro, ropa interior rosada y sombrero de bruja izada y crucificada, que posteriormente fue incinerada. Banderas de Brasil, de Israel, crucifijos. “Fuera, Butler”,“no a la ideología de género”, “mis hijos, mis reglas”, “evangélicos y católicos unidos por la familia”, fueron algunas de las leyendas de los carteles impresos que se pudieron ver también junto a otro azul, con el logo de Naciones Unidas intervenido con pintura roja, acaso algunas gotas acuosas, que representaban un poco de sangre para terminar el cuadro. Aunque muy cerca de Halloween, la descripción corresponde a los videos de la manifestación religiosa en la entrada del Sesc Pompeia, un centro de convenciones y actividades culturales de San Pablo, Brasil. Entre el 7 y el 9 de noviembre, allí se desarrolló el seminario internacional “Los fines de la democracia”, organizado por el Convenio Internacional de Programas de Teoría Crítica de la Universidad de California, Estados Unidos (UC Berkeley) y el Departamento de Filosofía de la Universidad de San Pablo.

Doce días antes, el 26 de octubre, fue creada una petición en la plataforma digital Citizen Go para reunir adhesiones solicitando a Sesc Pompeia que cancelara la presentación de Butler en el lugar. En el comienzo, la petición indica que Bernardo Pirez (pastor en la iglesia evangélica “Palavra da Cruz” en una localidad del Estado de Paraná)  avisó que “Judith Butler, una de las principales promotoras de la ideología de género” iría a Brasil a participar en esta actividad.

El artículo en Citizen Go explica que dicha filósofa “propone la deconstrucción de la identidad humana por medio de la deconstrucción de la sexualidad”, y algo así como la idea de que “lo masculino” y “lo femenino” puede presentarse en un cuerpo de hombre o de mujer; además que la filósofa “no satisfecha con afirmar eso”, “propone por medio de lo que llama performance que las personas experimenten todo tipo de experiencia sexual”. Luego de lo que pretende ser una introducción al pensamiento de la citada académica, se centra en lo que entienden como “ejemplos graves de la aplicación de la ideología de género en las escuelas” y cita uno: “recientemente, en una escuela tradicional de San Pablo, una clase tuvo que preparar un trabajo para explicar los más de treinta géneros existentes, sea lo que eso quiera decir”. La convocatoria cierra: “no podemos permitir que la promotora de esa ideología nefasta promueva en nuestro país sus ideas absurdas que tienen como objetivo acelerar el proceso de corrupción y fragmentación de la sociedad”.

Al momento de la apertura del seminario internacional, en la que Butler estaría presente, la convocatoria de adhesiones digitales superaba las 350.000, y en la puerta del Sesc Pompeia se produjo una concentración que, según se puede ver en los videos compartidos por varias personas en diversas redes sociales, reunió a unos cien manifestantes, entre contrarios y defensores de la realización del seminario internacional. Varios medios locales y extranjeros hicieron eco de estos videos que circularon en redes sociales, generalmente centrando la atención en Butler: “La filósofa Judith Butler divide Brasil en las redes y en las calles”, “Manifestantes contra Judith Butler en San Pablo”, fueron algunos titulares. También hay registros disponibles del acoso y agresión a Judith Butler en el aeropuerto de Congonhas, de San Pablo, el 10 de noviembre, cuando retornaba después de finalizado el seminario académico, donde fue defendida por otros pasajeros.

Género, política y fundamentalismos religiosos en Uruguay

Judith Butler, es una “teórica post feminista estadounidense que en los últimos años ha trabajado con una reconceptualización de la identidad de género que trata de comprender el fenómeno de las identidades trans desde una perspectiva completamente nueva, en la que se subraya que la anatomía o la biología no son el destino para la construcción de una identidad de género en cada uno de nosotros”, detalló Diego Sempol, doctor en Ciencias Sociales, integrante del Área de Política, Género y Diversidad de la Facultad de Ciencias Sociales (FCS) de la Universidad de la República (Udelar).

Consultado sobre las causas por las que se produjeron estos acontecimientos, Sempol dijo que tiene que ver con que en Brasil “hay un pleno empuje de una corriente conservadora, evangelista fundamentalista, que quiere volver a generar alguna discusión sobre las cuestiones de la identidad de género que retroceden en el debate casi un siglo”. Al mismo tiempo, dijo que estas corrientes sostienen que la “biología es el destino, que la anatomía es decisiva a la hora de identificarnos como hombres y como mujeres, y, por lo tanto, que las identidades trans no tienen ningún tipo de cabida”. Según Sempol, esta reacción de “rechazo virulento” tiene que ver con que “el evangelismo reconoce a Butler como la teórica de buena parte de las decisiones más queer o más de avanzada en la agenda de derechos” y está basado en un “fuerte fundamentalismo, intolerancia y la ignorancia más absoluta”.

En Uruguay se produjeron recientemente manifestaciones con consignas similares, como “a mis hijos no los tocan”, a partir de una guía sobre educación sexual presentada por el Consejo de Educación Inicial y Primaria (CEIP), elaborada junto a la asociación civil Gurises Unidos y con el apoyo del Fondo de Población para las Naciones Unidas (UNFPA). A propósito de este paralelismo, Sempol, expresó que se trata de “las mismas organizaciones, con los mismos nombres, las mismas estrategias, ‘con mi hijo no te metas’, o el concepto mismo de ideología de género, que han sido forjados en Colombia y progresivamente se extendieron por toda América Latina. Tanto el Opus Dei como buena parte de las iglesias evangélicas invierten muchísimo dinero para generar este tipo de acciones colectivas y fortalecer la discusión desde este punto de vista fundamentalista, conservador, anti racional, y piden de alguna forma volver a una discusión teocrática en la cual las creencias religiosas deben ser las que primen en la construcción de un contrato o una convivencia social”.

Sempol explicó que esta visión “conservadora” está presente en “todos los partidos políticos”, pero puntualizó que en el “Partido Nacional (PN), el sector encabezado por Verónica Alonso tiene gran cantidad de seguidores que son todos pastores, [está vinculado a] la iglesia del pastor [Jorge] Márquez, quien está implicado en una cantidad de denuncias en relación a los derechos humanos”, y que también existe “una corriente católica que también tiene mucha fuerza dentro del PN”. En el caso del Frente Amplio, “el sector que tiene más posturas católicas es el Partido Demócrata Cristiano”, y mencionó en particular a Álvaro Vazquez, hijo del actual presidente de la República, quien ha hecho recientemente declaraciones al semanario Brecha y se colocó “bastante alejado de las posiciones de la nueva agenda de derechos”.

El asunto tuvo un nuevo capítulo en Uruguay, ya que el fin de semana pasado se realizó una concentración en Plaza Independencia convocada bajo la consigna “No a la ideología de género en las escuelas”, promocionada en redes sociales y promovida por una radio evangélica que transmite por internet y simpatizantes del diputado del PN, Gerardo Amarilla, en contra de la educación sexual en la educación primaria.

Irene Rügnitz