La campaña que llevó a Carlos Alvarado a la presidencia de Costa Rica

PRESENCIA URUGUAYA EN COSTA RICA

Carlos Alvarado durante el cierre de campaña. AFP PHOTO / Ezequiel BECERRA

El ex ministro y candidato a la Presidencia por el centroizquierdista Partido Acción Ciudadana (PAC) de Costa Rica, Carlos Alvarado, reunía solo el 4,5 por ciento en la intención de voto al comenzar la campaña. Pero el domingo 1 de abril logró proclamarse presidente electo, tras ganarle al candidato del partido conservador Restauración Nacional (RN), Fabricio Alvarado.

La campaña del Alvarado ganador logró obtener el 60,74 por ciento de los votos en la segunda vuelta, contra el 39,24 por ciento de su oponente. A partir del próximo mes será la autoridad máxima del país centroamericano. Con estos resultados, el PAC alcanzó 57 diputados en la Asamblea Legislativa, la mayor fuerza parlamentaria, mientras que RN obtuvo 14; por lo tanto, los centroizquierdistas tendrán gran fuerza parlamentaria durante el próximo período, que se iniciará el 1 de mayo.

En la primera ronda, llevada a cabo el 4 de febrero, el hoy perdedor Fabricio Alvarado fue el candidato más votado con 24,9 por ciento del total de los votos, mientras que Carlos Alvarado consiguió el 21,6 por ciento, pero la ley electoral de Costa Rica exige un mínimo de 40 por ciento de los votos para ganar en la primera ronda.

En un país donde un fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos obliga a reconocer el matrimonio igualitario, el Alvarado perdedor, que representaba a un partido nacido de las iglesias neopentecostales, se pronunciaba en contra, mientras que el candidato por el PAC fue el único en declarar explícitamente que respetaría ese dictamen. Fabricio Alvarado, evangelista y periodista de 43 años, postuló una agenda basada en el conservadurismo religioso y, por lo tanto, se opuso al matrimonio igualitario, mientras que el candidato ganador pregonó por un Estado laico.

El domingo de elecciones, mientras el aspirante evangélico votaba, llegó al lugar un grupo de 40 mujeres con trajes rojos: “Estamos en conjunto protestando en contra del fundamentalismo”, explicó a AFP Gabriela Clark, activista del movimiento Somos Nuestras. Y Sara Mata, otra de las integrantes del colectivo, comentó que los trajes son una advertencia del riesgo de un futuro distópico en el que las mujeres pierden sus derechos, como en la novela de Margaret Atwood, “El cuento de la criada”.

En el diseño de la campaña

La agencia de publicidad uruguaya Amén Comunicación Ciudadana, cuyo responsable es Julián Kanarek, fue la encargada de diseñar la estrategia de comunicación de la campaña. En entrevista con No Toquen Nada explicó que “empezó siendo como una consultoría” y hasta el momento sigue en San José de Costa Rica.

En el istmo centroamericano, las cuestiones referidas a derechos humanos tienen bastante peso constitucional, “tienen fuerza de ley” y por lo tanto se “tienen que aplicar”, explicó Kanarek: el mandatario electo fue “el único candidato que dijo claramente que iba a respetar lo que dijera la Corte” (Interamericana), agregó el director de Amén. A su vez, en una república con una de las democracias más consolidadas, una postura antagónica entre los candidatos provocó una lucha discursiva durante la primera ronda, lo que determinó la dirección de sus campañas.

Por otro lado, la estrategia de comunicación del Alvarado vencedor se sustentó fuertemente en el uso de las redes sociales, a tal punto que se difundió el teléfono del candidato para que la gente pudiera comunicarse vía Whatsapp, lo que generó mayor cercanía con los votantes. Fue así que el equipo de Amén consideró que una de las claves para el triunfo estuvo en la bidireccionalidad. El responsable de la campaña explicó que “la agenda de lo que se dice en las redes no puede ser lo que los candidatos quieren decir”, y agregó: “Solo estar ya no es suficiente”. “Hay que estar y responder lo que los ciudadanos están poniendo como temas de conversación”.

Otro de los tópicos que tomaron en cuenta para elaborar la campaña fue la edad del electorado costarricense, que no sobrepasa los 40 años; ese dato, para la agencia, hizo más fácil la manera de comunicar: “Con un candidato que tiene 38 años se nos hizo muy fácil porque podíamos entablar conversaciones como las que está demandando la sociedad hoy en día, que tienen que ver con las redes sociales”, afirmó Kanarek a Montevideo Portal.

Sobre la prensa costarricense, Kanarek contó que trabajaron pensando ideas que pudieran ser disruptivas desde las redes sociales, “pero que pudieran llegar a medios nacionales”. Contó que en una ocasión Carlos Alvarado no fue invitado a participar de un debate público debido a que tenía una intención de voto muy baja, y para enfrentar esa exclusión, el equipo responsable -conformado por Julián Kanarek, Ignacio Vallejo y Malena Guillot- decidió hacer a la misma hora otro debate a través de Facebook Live. Terminaron superando la audiencia.

Kanarek concluyó que “las campañas hoy son mucho más un escenario, para que los ciudadanos se suban a decir lo que quieran decir y entablen un diálogo cercano y real con el candidato”, y ya no un “ejercicio discursivo” de un candidato “diciendo las propuestas que va a llevar adelante”.

Un líder competente en una empresa con gran potencial

Julián Kanarek tiene 38 años, es licenciado en Comunicación y magíster en Comunicación y Cultura. Se ha desempeñado laboralmente en casi todas las áreas de la profesión: fue productor periodístico, director creativo, director de marketing y director de comunicación institucional del Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP). También participó como director de segunda unidad y productor de Last Hero (El último héroe), la película sobre José Mujica que se estrenó el año pasado y fue dirigida por el serbio Emir Kusturica.

Julián Kanarek

Se especializó en comunicación estatal y gubernamental y llegó a trabajar para diferentes organismos, marcas e instituciones en la implantación de políticas de Estado sobre temas como siniestralidad vial y programas de ejercicio de participación ciudadana directa (presupuestos participativos online o aplicaciones y plataformas de control ciudadano).

A partir del 2015, Kanarek se asoció a la agencia Amén para crear Amén Comunicación Ciudadana, y desde entonces ha ganado múltiples licitaciones y concursos para proyectos del Ministerio de Salud, la Organización Mundial de la Salud, la DGI, el Teatro Solís, la Agencia de Gobierno Electrónico, Paseo Cultural Ciudad Vieja y ONU Mujeres.

La agencia se ha destacado en festivales publicitarios como Desachate, Campana de Oro, IAB MiXX, Effie Awards, además de cosechar varios reconocimientos internacionales.

Fiorella Siliutti

QUIÉN ES EL PRESIDENTE ELECTO 

Carlos Alvarado tiene 38 años y nació el 14 de enero de 1980 en la ciudad de San José de Costa Rica. Es escritor, periodista, politólogo y fue ministro de Desarrollo Humano, Trabajo y Seguridad Social. Egresó de la Universidad de Costa Rica como magíster en Ciencias Políticas y de la Universidad de Sussex de Inglaterra con un máster en Estudios del Desarrollo.

Está casado desde 2010 con Claudia Dobles Camargo (37 años), arquitecta y planeadora urbana costarricense. Ambos tienen un hijo (Gabriel, de 4 años), y viven en la ciudad homónima de Santa Ana, situada en la provincia de San José.

En su carrera política se desempeñó como asesor de la fracción del Partido Acción Ciudadana en la Asamblea Legislativa en el período 2006-2010. Además fue consultor del Institute of Development Studies de Reino Unido, gerente de Departamento de Dish Care & Air Care (Procter & Gamble Latinoamérica) y director de Comunicación para la campaña presidencial de Luis Guillermo Solís Rivera.

A su vez fue profesor en la Escuela de Ciencias de Comunicación Colectiva de la Universidad de Costa Rica y en la Escuela de Periodismo de la Universidad Latina de Costa Rica. Durante la administración de Solís Rivera ejerció como ministro de Desarrollo Humano e Inclusión Social y fue presidente ejecutivo del Instituto Mixto de Ayuda Social, institución que se encarga del combate a la pobreza y de ejecutar las políticas de Estado orientadas a la población de escasos recursos.