Continúa el conflicto entre artesanos y la Intendencia de Montevideo

“NO SOMOS UNA ECUACIÓN ECONÓMICA”

Peatonal Sarandí. Foto: SdR / Victoria de la Llana

Desde hace meses diversos grupos de artesanos se manifiestan en el centro de la capital debido a un conflicto con el gobierno departamental.

Marco Conde es artesano desde hace diez años y, junto a una decena de colegas, el martes de tarde se encontraba en la explanada de la Intendencia de Montevideo (IM). A su lado, en una gran pancarta, se leían sus reclamos. En diálogo con SdR, Conde confirmó que el colectivo de artesanos se encuentra negociando con la comuna. Los artistas procuran manifestarse ante las autoridades municipales con el fin de resolver “cuestiones medulares” que no han logrado subsanar aún.

El entrevistado aseveró que la primera instancia de negociación este año fue hace más de tres semanas, cuando se desalojó a unos 15 artesanos de la Peatonal Sarandí mediante “un dispositivo policial importante”. Este operativo contó con la presencia de “más de 40 oficiales uniformados”, comentó el artesano.

Asimismo, agregó que en ese momento se encontraban en el lugar estudiantes de la Esucela de Artes y Artesanías Pedro Figari, que también se están manifestando por “cuestiones vinculadas al aparato educativo”. Conde cree que ambas reivindicaciones se encuentran en situación de “simbiosis” porque coinciden en que “la cultura y el arte confluyen.

Posteriormente, los manifestantes tuvieron una instancia de negociación con Ricardo Posadas, responsable de la oficina de Promoción Económica de la IM, y Fernando Nopitch, secretario general de la intendencia. Sobre este encuentro, Conde expresó que no se llegó a acuerdos y lo considera “una falta de respeto, ya que los compañeros que fueron en representación del colectivo fueron denigrados”. Afirmó asimismo que sus propuestas y reivindicaciones “no fueron escuchadas”.

Conde relató que la comuna promueve que “los artesanos entremos en un margen de jurisprudencia donde paguemos monotributo, tengamos carnet de artesano y paguemos el derecho a un espacio público”. Los artesanos entienden que no debe tratarse este tema como una “realidad jurídica”, porque “tenemos una forma de entender el trabajo y el mundo y la defendemos”. Además, el entrevistado expresó que actualmente, para obtener un espacio de venta, los artesanos registrados van a sorteo. “Hay compañeros que quedan afuera y de esta manera es imposible llegar al sustento”. A aquellos artesanos que no resultan sorteados la IM tampoco les ofrece otra alternativa.

Sobre su vínculo con los espacios públicos, Conde comentó a SdR que “a estos espacios nosotros los preservamos, los cuidamos, porque este espacio nos brinda la posibilidad de exponer nuestro trabajo, que es artesanía y no mercadería, como ellos le llaman“. Lo que los artesanos desean es conseguir el espacio frente a la Escuela Figari, “donde siempre estuvimos y de donde nos desalojaron hace un año. Este lugar para nosotros es importante”, comentó Conde.

Otro eje importante del reclamo radica en el reconocimiento de la figura del artesano como trabajador independiente y autogestionado. El artista afirmó que se trata de una cuestión ideológica, ya que su modo de producción les es propio, no hay plusvalía y no tienen patrón. “Nosotros no somos una ecuación económica, somos una cuestión ideológica ante el mundo”, expresó.

Entienden su labor “desde la autogestión y el respeto por una cultura milenaria que se trata del conocimiento y la transmisión de información”. “La gente tiene que tener sensibilidad y entender que esto es arte y un modelo que no genera marginalidad”, sentenció.

Joaquín Giribaldi