Gerenta general de la Unión de Exportadores considera que el agro pasa un mal momento pero está lejos de una crisis

CUESTIÓN DE NÚMEROS

Teresa Aishemberg / Foto: Presidencia de la República

2017 dejó un saldo más que positivo en las exportaciones uruguayas: aumentaron cerca de un 10% respecto al año anterior y, según el informe del instituto Uruguay XXI, se espera que continúen en crecimiento durante 2018, aunque en menor medida. El informe mostró que los productos más exportados fueron la carne bovina, la celulosa y la soja. Por otro lado, el clima no ha colaborado con el sector agropecuario desde noviembre del año pasado y el impacto en las exportaciones de esa rama de actividad fue importante, pero la economía uruguaya pudo sobreponerse y acrecentar las exportaciones.

En diálogo con SdR, Teresa Aishemberg, gerenta general de la Unión de Exportadores (UE), explicó al respecto que “lo que está sucediendo es que algunos factores que afectan al agro están impidiendo su buen desarrollo. Algunos, por ejemplo, son climáticos: hay una sequía profunda, que impide cosechar lo que se esperaba y al no vender la cantidad planificada, los productores no tendrán tanto rédito en comparación con el capital invertido en la producción”, señaló. Al mismo tiempo, dejó en claro que el sector agropecuario pasa por un mal momento, pero lejos está de una crisis.

De todas formas, consideró que el mal momento no es únicamente fruto del clima y señaló que, en suma, “los costos internos de producción juegan un papel importante“, debido a que “otros competidores en el mundo ofrecen sus productos a precios más accesibles porque dichos costos son más bajos”.

Cosechando frutos

Orgullosa de los logros conseguidos en las ventas al exterior de productos uruguayos, aseguró que “después de muchos años de trabajar en ganarnos este lugar, hoy en día las exportaciones son un factor importante para el país y se le da la importancia que merece. Entendimos que no podemos vivir únicamente gracias al mercado interno, ya que este no produce tantas divisas como es el caso del turismo”.

Para 2018 se prevé cerca de 1,5% de incremento en las exportaciones, algo que para Aishemberg es posible porque no solo se exportan productos agropecuarios. “También tienen su cupo exportador la industria automotriz, y el plástico. Exportamos mucho más que sólo lo vinculado al agro”, aclaró. Al mismo tiempo, destacó el rol que juega China como uno de los principales compradores de productos uruguayos: “Tenemos un gran jugador que es China, que compra a pesar de los costos de producción. Simplemente ellos pautan la cantidad que necesitan a un precio acordado y luego nosotros debemos realizar el ajuste internamente”.

Según dijo, ello es algo positivo para las exportaciones pero no tanto para los productores, ya que “cuando nosotros ajustamos ‘hacia adentro’, estamos hipotecando el futuro de las empresas, que deben seguir invirtiendo en tecnología y capacitación para su personal”, lo que no les permite costear el ajuste. Aclaró también que este problema “no es un tema únicamente en el agro, sucede en todos los rubros que producen para exportar”.

La gerenta de la UE también se refirió a la dependencia económica de las exportaciones en relación al sector agropecuario, y planteó que desde hace años que se trabaja en potenciar mercados alternativos. “La gran mayoría es del agro, pero no todo. El caso de la tecnología médica es el más claro ya que se exporta software en gran cantidad”, ilustró.

No todas son buenas

Sin embargo, la UE busca enfrentar una caída en la inversión y el aumento del desempleo en los últimos meses, algo que están conversando con el gobierno para poder revertir. Aishemberg sostuvo que hay factores que inciden en el problema y son controlables, por lo que el camino para cambiar está marcado. “Primero debemos tener mejores acuerdos comerciales internacionales para no pagar tantos impuestos al exportar. Reducir las tarifas públicas es necesario, lo solicitan los sectores industriales y agrícolas. Además, debemos mejorar la infraestructura, bajar los costos logísticos, así podremos ser más competitivos y continuar por este camino de buenos niveles de exportación. Al factor climático no lo dominamos nosotros, es parte del negocio, a veces juega en contra, como en este momento. Lo veremos en las próximas estadísticas, por ejemplo, en la baja de la producción de soja, que va a resultar en la caída de uno de nuestros productos más exportados”, advirtió.

Las exportaciones, conformadas mayormente por el rubro agropecuario, pueden cambiar en el tiempo, pero se puede aprovechar la reputación ya ganada. Según la gerenta de la UE, “el agro va a seguir siendo productor de divisas, porque Uruguay históricamente ha invertido de forma inteligente en el sector. Esto nos da valor internacional como exportadores y le otorga certezas a quien nos compra, porque estamos exportando calidad. Esto se va a mantener aunque los costos de producción impidan seguir invirtiendo”.

Para no repetir errores, Aishemberg prefiere prevenir antes que curar. “La era digital llegó, el agro ha invertido en maquinaria y en tecnología. Además, en el sector industrial hay una tendencia a la robotización, lo que nos queda es prepararnos, capacitando a los trabajadores para trabajar con esas nuevas maquinarias, para que el cambio no genere desempleo”.

Facundo Verdún