El decano de la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración, Rodrigo Arim, analiza la situación de la Universidad

DISCUSIONES PENDIENTES

Rodrigo Arim. Foto: Richard Paiva-UCUR. 27/08/2017

Rodrigo Arim está punto de terminar su segundo mandato como  decano de la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración. En medio del alboroto por la elección del rector de la Universidad de la República, que se realizará a mediados de año, hay quienes lo consideran como un posible candidato a ocupar ese lugar. En diálogo con SDR, Arim no hizo alusión a la propuesta, pero se mostró dispuesto a dialogar sobre las carencias de las políticas institucionales universitarias y sobre los desafíos a afrontar.

¿Qué le falta a la Universidad? “Siempre le faltan muchas cosas, estos son caminos que no hay puertos de llegada” respondió. A su entender, uno de los límites está en que la Ley Orgánica de la universidad, aprobada en 1958, no se adecua a la realidad actual, porque en aquel momento “no existían muchos servicios universitarios”, y la Universidad estaba “muy encerrada en sí misma”. Según Arim, se han hecho algunas mejoras, al consolidar las áreas de la universidad, que permitieron crear “identidades cogobernadas” delegadas del Consejo Directivo Central (CDC) pero recordó que sigue habiendo un problema básico: algunos colectivos no tienen voto en el CDC, máximo orden de conducción universitaria.

Por otra parte, propuso darle mayor peso a la mirada a largo plazo. “Tenemos que lograr que [el CDC] se centre en los aspectos estratégicos y no en la gestión cotidiana. Lo cual no quiere decir abandonar el control del cogobierno en la gestión cotidiana pero quiere decir que los espacios centrales de toma de decisiones tienen que estar pensados desde una óptica de pensar la universidad de aquí a 20 años”, expresó.

Otro desafío, según Arim, es consolidar la expansión universitaria en el interior del país. Valoró que “se hicieron cosas excelentes”, pero que “hay una situación de bloqueo con la descentralización”. Dijo que ese bloqueo responde, en parte, a la falta de recursos pero que “también se ve una falta de definiciones institucionales que tenemos con respecto a cómo vamos a considerar los centros regionales, qué implica tener ese estatus, dónde van a estar representados, cuál va a ser la dinámica de esos centros regionales que no son facultades”.

Para mejorar la situación universitaria, Arim considera que “hay que repensar cuáles son los canales que aseguran una carrera docente adecuada”. Mencionó que los docentes jóvenes, particularmente los que vuelven de estudiar en el exterior, deberían de tener “una chance efectiva de desarrollar una carrera de calidad con oportunidades reales en Uruguay”.

El decano evaluó que estas “son grandes discusiones”, que algunas “están encaminadas” y otras tienen que encontrar “algunos rumbos”. En medio de la votación del presupuesto con el que contará la Universidad en los próximos tres años, Arim recordó que se necesitan recursos. “Pensar una agenda de radicalización del proceso de democratización del acceso a la universidad terciaria en algunos casos implica tensiones institucionales pero, en la mayoría de los casos, implica tener recursos”, dijo. Mencionó que “es muy difícil hablar de mejorar las condiciones de estudio cuando está aumentando la cantidad de estudiantes, que es muy buena noticia para el país, pero [el problema es que] está estancada la cantidad de recursos que tiene la Universidad de la República para los estudiantes”. En ese sentido, dijo que esta realidad impone una presión sobre los recursos y tensiones internas para definir qué es prioritario, si “atender a los estudiantes de primer año o dar calidad para conocimientos sobre investigación y extensión”, ejemplificó.

Para facilitar los procesos de aprendizaje, Arim propone usar de modo inteligente las tecnologías de información y comunicación, pero aclara que eso no implica solo comprar y conectar equipos de videoconferencia, sino también generar espacios de construcción para un nuevo modelo educativo. Esto implica reconfigurar el rol de los docentes, aseguró.

Elecciones universitarias

Arim expresó que los resultados de las elecciones universitarias del 9 de mayo arrojan “un valor más fragmentado de lo que había antes en los distintos órdenes” y consideró que parte de los desafíos que se abren tienen que ver con “cómo se generan acuerdos mínimos que nos permitan construir una senda que vaya hacia la democratización de la educación terciaria” y la calidad de conocimiento que se genera en la universidad.

Yo creo que todavía está por verse, no es muy claro cómo se van a configurar los distintos órdenes. Esa propia fragmentación arroja ciertas dudas. No son buenas ni malas noticias. Hay que entenderlo desde la óptica de un cogobierno universitario donde todavía los distintos colectivos no se han posicionado sobre algunos tópicos”, valoró.

Deserción estudiantil

Uruguay tiene un importante abandono estudiantil en educación media así y también en la universidad. “Con menos del 50 % de gurises egresando de secundaria e ingresando a la universidad, el país va a tener problemas”, advirtió Arim. El decano estima que la reciente descentralización universitaria es un incentivo para revertir esa situación, no solo para cursar carreras universitarias sino, incluso, para terminar la educación media.

De todos modos, si bien considera que la universidad puede colaborar para revertir la deserción estudiantil, planteó que “no es la principal institución responsable” y, en ese sentido, dio pistas de por dónde avanzar: “¿Cómo interactúa secundaria en Tacuarembó con una nueva oferta de universitaria hoy que tiene más de ocho carreras. ¿Esto le genera más incentivo a los gurises para terminar el liceo?”, preguntó, y aconsejó pensar esas interrogantes “de una manera más sistémica”.

Leticia Rizzo