Una vez más, la Copa del Mundo atrapa la atención de Uruguay

SENTIMIENTO CELESTE

Hinchas uruguayos miran el partido de su selección ante Rusia, en San Javier / Foto: Pablo Porciúncula, AFP

Los días se van tachando en el calendario. La ansiedad crece. El nerviosismo forma parte de cada uno de los uruguayos. La ilusión se renueva en busca el sueño más preciado por una cultura futbolera como la uruguaya: ser campeones del mundo.

La gente mira de reojo las fechas y la hora en que juega la selección en la Copa del Mundo 2018 de Rusia. Los liceales y universitarios buscan zafar de alguna materia en ese horario. Los trabajadores intentan pedir el día, se certifican, o buscan la manera de poder ver los partidos de la selección. En el mes del mundial no existe otra cosa, el fútbol está en boca de todos. “Hay una euforia generalizada cuando Uruguay participa del mundial. ¡Mirá El David [de la explanada de la Intendencia de Montevideo] vestido de celeste! O el monumento en Paso de los Toros pintado”, comentó el psicólogo deportivo Marcos Gentini a SdR.

Las banderas en los autos, en las ventanas, en la calle y en los negocios se multiplican por la capital, y lo mismo ocurre en cada departamento de Uruguay, un país que que vibra cuando rueda la pelota. La euforia se siente en cada una de las personas. Desde los más chicos con el álbum y las figuritas, hasta los más grandes que apuestan y llenan pencas que andan en la vuelta. La fiebre mundialista está en su punto más alto de ebullición.

Consultado sobre cómo es posible que una selección de fútbol provoque ese tipo de escenarios, Gentini señaló el fútbol es el deporte madre de Uruguay, donde se juega, respira y se siente fútbol como ningún otro deporte.

“No sé si llamarlo enfermedad, sino una nueva forma de ver las cosas. Es algo que contagia, sabiendo que el fútbol es la salvación económica de muchas familias desde que son chicos. Es una mochila de presión para dar un salto en lo económico. Por eso lo vivimos tan así”, explicó.

Las cervezas se meten en las bocas de los clientes de los restaurantes; levantan la temperatura y bajan la ansiedad. Las promociones de empresas de electrodomésticos también juegan su partido. Se promete la devolución de parte o la totalidad del costo de los televisores comprados desde los meses previos al mundial, en función del avance de la selección uruguaya en el certamen. También aparecen créditos con cuotas sin recargo y ofertas en caso de que Uruguay llegue lo más lejos posible.

El buen humor predomina y las personas se sienten mejor si gana Uruguay, y también mejoran los vínculos con amigos, con la pareja y hasta con desconocidos. Consultado acerca de cómo el resultado de un partido de fútbol puede afectar tanto a una persona, el periodista Agustín Acevedo, quien ha escrito sobre el tema, afirmó que no se trata de una enfermedad, sino que es una nueva felicidad. “Una cosa innata que tiene cualquier sociedad, la necesidad de canalizar por otro medio lo que en otra época solo se expresaba por medio de la guerra y la dominación. Es como si todo el país entrara en un estado de homeostasis”, explicó.

La redonda

Uruguay siempre fue irregular en los campeonatos del mundo y en las eliminatorias que clasifican para esa competición. La selección nacional ha perdido y ganado, pero la ilusión se renueva en cada partido. La espera entre partidos se hace eterna. Las derrotas duelen, y las victorias tienen un gusto que solo el uruguayo puede sentir y entender, aún más si es contra Brasil, Argentina o alguna potencia del fútbol mundial. “Cuando tu equipo gana todo de golpe parece acomodarse, más que felicidad es una nueva tranquilidad de que todo queda en su sitio. Creo que es algo que sucede casi exclusivamente con la selección”, agregó el periodista.

En Rusia la celeste busca una nueva estrella que la ubique en lo más alto, y que la marque a fuego en un torneo donde las mayores potencias darán lucha por obtener la ansiada copa. Por su parte, más de tres millones buscan cambiar el nerviosismo por un grito de gol, la ansiedad por una victoria, y la ilusión por salir campeón. El mundial es el evento futbolístico más importante y atrapa a miles de fanáticos de todas partes del planeta. Desde el 15 de junio, Rusia abrió sus puertas a la edición número 21 del torneo futbolístico más popular, en el que participan 32 selecciones.

Con el Maestro Óscar Washington Tabárez a la cabeza, y con estrellas internacionales como Luis Suárez, Edinson Cavani y Diego Godín, Uruguay busca su quinta copa, luego de las cosechadas en los años 1924, 1928, 1930 y 1950, más allá de que las dos primeras fueron medallas olímpicas que luego fueron reconocidas por la FIFA como campeonatos mundiales. Después de haber sorteado el grupo que compartió con el anfitrión, Rusia, la selección uruguaya se enfrenta a su par de Portugal en los octavos de final de la copa, escollo que debe sortear para seguir en el camino que le permita cumplir con la ilusión de tres millones.

Mathías Tilve