En varios cementerios de todo el país, Uruguay recibe la exposición Colecciones funerarias en diálogo

EL ARTE EN LUGARES INESPERADOS

 

Cementerio del Buceo durante la exposición Colecciones funerarias en diálogo / Foto:Federica Carámbula

Desde mayo, Uruguay es la segunda sede de la exposición Colecciones funerarias en diálogo, cuando se instaló en el Cementerio del Buceo de Montevideo. Pero la muestra no se quedó solamente en la capital, ya que en junio viajó a Duranzo y ahora está montada en Soriano, concretamente en el Cementerio de Mercedes, donde permanecerá hasta los primeros días de agosto. Después, se trasladará al Cementerio de Paysandú, donde estará hasta setiembre, y luego podría viajar a Salto, sede que todavía está a confirmar.

En entrevista con SdR, Eduardo Montemuiño,  coordinador de esta propuesta por parte del Ministerio de Educación y Cultura (MEC) e integrante de la Red de cementerios patrimoniales, explicó que la idea de estas organizaciones es la de dar una nueva mirada a los museos, para que también sean considerados como espacios de cultura. Esto se nota en la exposición, que en un formato similar a las fotogalerías que se pueden encontrar en el Prado y Parque Rodó montevideanos, presenta fotografías e información comparativa de cementerios de Colombia y Argentina. Allí queda de manifiesto que si bien las raíces españolas son las mismas, a lo largo de los años se han ido manifestando de distinta forma. En el caso del Cementerio del Buceo también se puede ver que están presentes las mismas tradiciones españolas que en los países retratados en la muestra, y si se intenta mirar con otros ojos, el entorno del cementerio se puede apreciar que está colmado de esculturas.

Cementerio del Buceo durante la exposición Colecciones funerarias en diálogo / Foto:Federica Carámbula

Con una particular forma de tres carteles ensamblados, cada panel tiene seis caras, de las cuales una es interactiva. Como parte de esta interacción, en el panel final se pueden dejar comentarios en papeles autoadhesivos, “que funcionaron muy bien, hubo que ir reponiendo porque muchos los completaban”, detalló Montemuiño, quien recorre constantemente la muestra para ver cómo llega al público.

Además de exhibir lechos fúnebres de personas ilustres que son recordadas por la historia, hay un lugar para “gente común” a la que sus familiares rinden homenaje, como se aprecia en las fotografías. Además, en la muestra se incluyen los oficios fúnebres y se evidencia la forma en que han ido cambiando a lo largo del tiempo.

Desde Colombia

La muestra nació en Colombia gracias a la Fundación Erigae, que la puso en marcha con la colaboración del Cementerio Museo San Pedro de ese país y del Cementerio Municipal de San Nicolás de los Arroyos, de Argentina. En el caso de Uruguay, llegó al país con el apoyo de la Dirección de Cultura del MEC, el Departamento de Acondicionamiento Urbano y el Servicio de Necrópolis, ambos de la Intendencia de Montevideo .

Esta exposición se enmarca en la convocatoria “Conversaciones” de Ibermuseos, que se autodefine como “una iniciativa de cooperación e integración de los países iberoamericanos para el fomento y la articulación de políticas públicas para el área de museos y de la museología” y se trata de un programa intergubernamental que fomenta el intercambio de expocisiones interactivas.

“Conversaciones” fue ganadora de la III edición de la Convocatoria Iberoamericana de Proyectos de Curaduría, cuando se presentó por primera vez en Medellín, su ciudad de origen. Consultado sobre por qué Uruguay es el primer país en el que desembarcó la muestra, Montemuiño señaló que ello se debió al interés que puso el gobierno uruguayo desde el primer momento. “Nosotros aceptamos que viniera porque hay una red que está funcionando bien que vincula cementerios patrimoniales, que incluso ha organizado actividades internacionales”, añadió.

Según detalló Montemuiño, la idea de “cementerios patrimoniales” está “tomando fuerza a nivel internacional”. Para el funcionario del MEC, se trata de “un avance más en la compresión de que el patrimonio -como legado social que pertenece a todos- se expresa de manera singular en los lenguajes funerarios de las comunidades”.

Federica Carámbula