Se aprobó el proyecto de ley interpretativa de la Constitución con la que se busca implementar el voto consular

COMO DICE EL NEGRO JEFE

Coordinadora por el Voto en el Exterior, foto tomada del perfil de Facebook de la CVE

Un debate que se viene dando desde hace gran tiempo volvió al Parlamento: los uruguayos que viven fuera del país ¿tienen derecho a votar? Con fuertes choques entre el oficialismo y la oposición, la Cámara de Senadores, después de siete horas de debate, aprobó, con votos del oficialismo (16 sobre 28) un proyecto de ley que para implementar el voto de uruguayos desde el exterior.

En octubre de 2017 diputados frenteamplistas presentaron un proyecto de ley que interpreta los artículos 77 y 81 de la Constitución de la República. El proyecto, que tiene como objetivo lograr el voto consular, había sido aprobado en la Cámara de Diputados en diciembre del año pasado y el 24 de julio lo aprobó la Comisión de Constitución y Legislación del Senado, pese al rechazo de la oposición. El texto interpreta el primer párrafo del artículo 77 y del artículo 81, en el sentido de que “el hecho de residir fuera del país no obsta al ejercicio de los derechos y obligaciones inherentes a la ciudadanía”. Propone, además, crear una Comisión Honoraria que elabore un informe normativo en el que se analicen las alternativas jurídicas para la instrumentación del voto en el exterior. Esa comisión estará integrada por legisladores de todos los partidos, por integrantes del Ministerio de Relaciones Exteriores, de la Corte Electoral y de la Institución Nacional de Derechos Humanos (INDDHH), que la presidirá. La comisión deberá elaborar el informe en un plazo de 120 días.

De tres millones de uruguayos, 526.401 viven en el exterior, según informa la Dirección General para Asuntos Consulares y Vinculación del Ministerio de Relaciones Exteriores en su página oficial. Ese 17% de la población uruguaya se reparte por todo el mundo. Argentina es el país con más residentes uruguayos con una cantidad de 212.800;le sigue España, con 80.000, y Estados Unidos, con 68.800. Estos datos, fueron obtenidos de los registros de los consulados de cada país y de los censos locales. La información, sin fecha de publicación, aclara que los números no contemplan a aquellos uruguayos que tengan la nacionalidad del país en el que residen.

La Constitución de la República en su artículo 81 establece: “La nacionalidad no se pierde ni aún por naturalizarse en otro país, bastando simplemente, para recuperar el ejercicio de los derechos de ciudadanía, avecinarse en la República e inscribirse en el Registro Cívico. La ciudadanía legal se pierde por cualquier otra forma de naturalización ulterior”.

Durante la discusión del proyecto de ley se discutió si quienes viven fuera del país tienen derecho a sufragar. La Coordinadora por el Voto en el Exterior (CVE) se planta en el debate con la siguiente pregunta: Si soy de afuera, ¿soy de palo?”. El artículo 77 de la Constitución dice que “Todo ciudadano es miembro de la soberanía de la Nación; como tal es elector y elegible en los casos y formas que se designarán”.

En 1985 el diputado Eduardo Jaurena presentó una iniciativa que tocaba este tema, también Ariel Collazo y Gonzalo Carámbula en 1990; en el 2000 fueron Enrique Pérez Morad, Daisy Tourné, Enrique Pintado, Lucía Topolansky, Margarita Percovich, Nora Castro, Víctor Rossi, Raúl Sendic, Ramón Fonticiella, Carlos Pita, Gustavo Guarino, Edgar Bellomo y Esteban Pérez. En 2002 lo hicieron Pablo Mieres, Felipe Michelini, Iván Posada y Ricardo Falero y en 2004 a José Korzeniak, que impulsó una Reforma Constitucional. En 2007 la Comisión Pro-Voto empezó una campaña para plebiscitar el sistema de Voto Epistolar; el plebiscito se concretó en 2009 pero, al igual que los proyectos anteriores, no tuvo éxito.

Elisa Armendáriz, integrante del grupo operativo y de la comisión de investigación de la CVE explicó, en diálogo con SdR, que este es un reclamo histórico y sentido por gran parte de la ciudadanía uruguaya, aunque la gente tenga hoy una respuesta muy negativa. “Cuando nos dicen que los que viven afuera no tienen derecho a votar no lo entendemos, porque entonces ¿las elecciones pasadas fueron un fraude? Porque han tenido votos del exterior: de aquellos que han podido pagarse un pasaje. Con este proyecto nosotros pretendemos que todos los uruguayos que vivan fuera del territorio tengan la posibilidad de estar habilitados para votar y puedan ejercer efectivamente ese voto, no pagándose un pasaje, sino yendo al consulado más cercano”, agregó.

Veredas opuestas

Para alcanzar el objetivo, la CVE trabaja desde 2013 con la Institución Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo (INDDHH) con una perspectiva centrada en el derecho, más que en lo político.

“Para nosotros los derechos no se plebiscitan, se ejercen” dice Armendáriz. “ Hemos llegado a la conclusión de que este tema no ha sido tratado como un tema de derechos, ha prevalecido un interés político partidario ya sea de izquierda o derecha, porque unos creen que les va a convenir y otros porque creen que les va a afectar. Hay miedo a la incidencia de esos votos en las elecciones nacionales”, planteó.

La CVE tiene las puertas abiertas a personas de todos los partidos “no estamos bajo ninguna bandera política” aclara Armendáriz y dice que han trabajado con gente del Frente Amplio y también con jóvenes del Partido Nacional y el Partido Colorado. Ese trabajo conjunto entre partidos no se refleja en el Parlamento.
El senador colorado Pedro Bordaberry que ya había dicho el 24 de julio en la Comisión de Constitución y Legislación del Senado que consideraba este proyecto como un “profundo error”, comenzó su intervención en la votación diciendo: “Hoy es uno de esos días en que vale la pena estar acá. Hoy vale la pena estar acá porque uno está acá para evitar un atropello a la Constitución de la República. Con este proyecto de ley se está reformando la Constitución, no se está interpretando nada”.

El nacionalista Luis Alberto Heber, que ya había opinado que esta iniciativa era una “barbaridad del Frente Amplio” dijo en el Plenario: “Estamos perdiendo el tiempo en esta discusión y posponiendo temas que preocupan a la opinión pública”. Heber, el nacionalista Jorge Larrañaga y el independentista Pablo Mieres expresaron que presentarán recursos de inconstitucionalidad contra la ley.

Rezagados

Armendáriz insiste en que el voto exterior debe pensarse como un tema de derechos. “Se ha fomentado un estereotipo social y una discriminación” dice, y agrega que “la clase política no ha trabajado en pos de que el derecho a votar sea respetado, se ha fomentado el estereotipo de que si sos de afuera sos de palo. Esto tiene que ver con el concepto de ciudadanía territorial, que es muy antiguo pero que en Uruguay, que es un país muy conservador, se mantiene arraigado a toda costa. Somos un país que ha regularizado la marihuana, que se destaca por el matrimonio igualitario y una cantidad de decisiones que nos hacen ver como un lugar progresista, pero en este tema somos muy tradicionalistas”.

En América Latina, Uruguay se destaca por ser uno de los pocos países que aún no ha instrumentado el voto desde el extranjero. Colombia implementa el voto en el exterior desde 1961, Brasil desde 1965, y Bolivia desde 1984; Argentina estableció el voto consular en 1993; Perú en 1998; Ecuador lo implementa desde 2002; Venezuela desde 2009, Paraguay desde 2013 y Chile desde 2016.

Según Armendáriz, para la CVE que el voto consular aún no sea un hecho vulnera la democracia, “el voto en el exterior está limitado por omisión del Estado de implementar un sistema moderno, porque ya no estamos en 1830. Esta es una falsa promesa del Frente Amplio, porque es un tema que está en su programa desde hace 15 años”.

Analía Pereira

 

Formas de votar
En 2009 el plebiscito que se votó tenía como objetivo implementar el voto epistolar, uno de los tantos tipos de sufragio desde el extranjero. Actualmente existen diferentes formas de realizar un voto desde otro país.
El voto epistolar o voto postal es un sistema de votación en el que el sobre de votación se envía por correo; Estados Unidos es uno de los países que lo implementa.
El voto consular es aquel sufragio que se realiza en la sede del consulado del país. Por ejemplo, si un argentino que reside en Montevideo quiere participar de sus elecciones nacionales sin viajar, puede hacerlo desde el Consulado General Argentino.
El voto electrónico es el que se realiza mediante dispositivos electrónicos como computadoras con internet o máquinas de Grabación Electrónica Directa; esta forma de sufragio se implementa en India, dentro y fuera del país.
Existe también el voto por poder, aquel en el que el votante designa a una persona como apoderada, permitiéndole votar en su lugar; es implementado en países como Canadá, Estados Unidos, China y Rusia.