A más de 145 mil trabajadores y jubilados les corresponde una devolución por sus contribuciones al FONASA

SALUD ASEGURADA

Foto: Presidencia

Más de 145 mil personas pueden reclamar su correspondiente Devolución de Cotizaciones Pagadas en Exceso (DPE). Los requisitos para acceder a tal devolución y cuál es la forma de calcular este monto puede consultarse a través del sitio del BPS. Por otro lado, cerca de 29 mil personas pueden cobrar excedentes correspondientes a años anteriores a 2017. Todos los cálculos se realizan por medio de la información que FONASA tiene en su base de datos acerca de los trabajadores que son contribuyentes, y en caso de que alguien no esté de acuerdo con los datos o los cálculos que los conciernen, siempre pueden demandar una revisión enviando un formulario en línea y adjuntando la documentación correspondiente.

Arturo Echeverría, actual presidente de la Junta Nacional de Salud (JUNASA), dijo a SdR que el Sistema Nacional Integrado de Salud recibe gracias al FONASA una contribución monetaria por cada trabajador que luego vuelve integralmente al pueblo a través del Seguro Nacional de Salud (SNS). El porcentaje de la contribución se calcula mediante estadísticas que tienen en cuenta los gastos, la composición y las necesidades de cada familia. La contribución es proporcional al sueldo de cada contribuyente y se extendiende al resto de su núcleo familiar. De esta forma todos los uruguayos quedan cubiertos en su salud con un porcentaje de sus ingresos y reciben una amplia canasta de prestaciones.

“Es una cobertura universal cuya importancia hay que evaluarla a nivel internacional”, dice Echevarría, quien agrega que el servicio público de salud que posee Uruguay es envidiable a nivel mundial. Cada uruguayo aporta mensualmente un 4,5 por ciento de su sueldo o jubilación para el FONASA, lo que corresponde a un promedio de 1.600 pesos por persona, mientras que las instituciones que brindan atención reciben 2.400 pesos; la diferencia la aporta el Estado.

Lo que se paga en salud para un ciudadano promedio sigue una curva que arranca alto, baja cuando se está cerca de los 25 años y luego vuelve a subir en la vejez. Los costos mensuales dedicados a la salud para un jubilado de más de 65 años rondan los 5 mil pesos, y “en caso de no alcanzar el SNS, el Estado cubre la diferencia, y ahí se produce la solidaridad”, informa Echeverría: “lo que la gente está necesitando es totalmente independiente de lo que la gente está pagando”.

Para explicar el privilegio que tiene nuestro país por este fondo solidario, el presidente de JUNASA pone de ejemplo lo que sucede en algunos países del primer mundo como Estados Unidos. “Todo el tratamiento oncológico que se hizo el personaje de Walter White en Breaking Bad, incluyendo la quimioterapia y la lobotomía, en Uruguay es gratis”, compara. En otras palabras, “Breaking Bad” en Uruguay quedaría inmediatamente desprovista de trama, ya que su personaje principal nunca hubiese pensado en vender cristales azules de metanfetamina para lograr cubrir los costos de tratar su enfermedad. También pone de ejemplo al jugador de rugby Jonah Lomu de los All Blacks, que debió pagarse personalmente todos sus tratamientos de diálisis (algo que en Uruguay está cubierto por el Fondo Nacional de Recursos) y falleció, pobre, por una insuficiencia renal.

La única novedad que se incorporó este año, cuenta Arturo Echeverría, es la cobertura a través del FONASA de las endoprótesis aórticas, operación cuyos materiales necesarios ya de por sí rondan los 30 mil pesos. “Por su costo esta operación no estaba incluida entre las prestaciones del Estado, pero desde este mes es completamente gratis”, dice Echevarría.

La devolución se produce para todos aquellos que tienen sueldos o jubilaciones superiores a 65 o 70 mil pesos, ya que la contribución tiene un tope de alrededor de 3.200 pesos, y el Estado devuelve el excedente al final de cada setiembre. Si por ejemplo alguien gana 100 mil pesos, su aporte mensual sería de 4.500, y el Estado devuelve entonces la diferencia con el tope de 3.200 de cada mes. Esto sin mencionar que el SNS cubre a todo el núcleo familiar con el aporte de sólo un trabajador.

“El sistema es solidario hacia abajo pero no hacia arriba, y aporta más de lo que los ciudadanos aportan al sistema”, agrega Echeverría. “En resumen, tenemos un sistema universal, solidario, que le pide a las personas en función de su capacidad contributiva, y les devuelve a las personas en función de su necesidad”.

El BPS comenzó a pagar las devoluciones correspondientes este lunes 24 de setiembre, y los pagos pueden cobrarse por medio de una cuenta bancaria, una tarjeta de dinero electrónico o presentando documento de identidad en Abitab, ANDA, Red Pagos o la tesorería del BPS. Para saber si corresponde la devolución y cuál es el monto, se puede acceder a la página web del BPS o llamar al número 0800 2016. Hasta el momento ya se han devuelto 3.500 millones de pesos de un total de 4.200 millones. Que se haya pagado más de un tercio del total en tan poco tiempo se debe en gran parte a que una gran mayoría de asegurados hoy cobra por medio de transferencias bancarias a través de un medio electrónico.

Bruno Gariazzo