Encuentro con Roger Waters: Palestina y los derechos humanos hoy

OTRA FACETA

Foto: PITCNT

El músico británico aseguró que “la intención de conseguir la paz es una mentira que se dice desde 1960” y agregó que “en Palestina no cuentan con todos los derechos y el resto del mundo no hace nada”.

El encuentro se realizó en la sede del PIT-CNT y allí se destacó la importancia de llevar a cabo un boicot cultural, económico, académico, deportivo, institucional y militar a Israel. “El boicot es algo incómodo, pero es importante porque la situación es horrible; esos pueblos fueron quitados a la fuerza de sus hogares”, aseguró Waters. Además aclaró que el boicot no es en contra de los individuos, y que pedirle a los músicos, escritores y directores de cine que no se comprometan con ninguna institución israelí es “echar luz” sobre la situación. Esto forma parte de la Campaña de Boicot, Desinversión y Sanciones sobre Israel (BDS), de carácter global y liderada por la sociedad palestina.

Waters sostuvo durante el encuentro que su acercamiento a la lucha de Palestina se dio previo a un concierto que realizaría en Israel, ya que varias personas se le acercaron y le pidieron que suspendiera la presentación. Canceló su show en Tel Aviv, pero lo realizó en una comunidad agrícola de Israel integrada por judíos, musulmanes y cristianos que trabajan en conjunto.

“Los gobiernos del resto del mundo no han levantado la antorcha. En Palestina no cuentan con todos los derechos y el resto del mundo no hace nada”, aseguró Waters. Además dijo que “la  intención de conseguir la paz es una mentira que la dicen desde 1960”, ya que nunca tuvieron la intención de que exista un estado palestino. “Esa no era una tierra sin gente; la mentira de una tierra sin gente y un pueblo sin tierra es mierda”, sentenció.

Consultado por lo que significa para él la lucha por Palestina, destacó la influencia de la solidaridad de su madre, que era maestra y daba clases en una institución en la que muchos niños iban sin zapatos: “eso le impactó y nunca olvidó su sentimiento de dolor por los niños. Hacía todo lo posible por ayudar a gente con menos privilegios. Se hizo antiguerra y pro trabajadores. Una vez que a uno le importan las personas, no puede parar. Si se ayuda a algún ser humano en algún lugar del mundo, eso nos da alegría”.

Se refirió al problema del agua en el mundo y mencionó el ejemplo de Estados Unidos, donde se hacen barreras en los ríos para que sólo algunos saquen ganancias. Dijo también que los israelíes roban el agua y la usan en sus piscinas o para regar: “el agua se usa de forma abusiva por los colonos. Si conocen a alguno y le preguntan ¿por qué lo hacen? Seguramente les escupan la cara”.

Se le pidió su opinión sobre la orden de Donald Trump de trasladar la embajada de Estados Unidos a Jerusalén, pero no quiso dar una respuesta. “Yo dudo si perder parte de mi preciosa respiración en este tipejo”, señaló.

Boicot a Israel

El BDS es un movimiento no violento, dirigido por ciudadanos y se basa en los principios universales de los derechos humanos de todas las personas. Sus objetivos son poner fin a los territorios ocupados en 1967 y a la discriminación que sufre la población palestina que vive en Israel. También esperan que se permita el retorno de la población palestina refugiada y exiliada desde hace 70 años.

La idea de boicot a Israel surge por la constante violación de derechos humanos, crímenes de guerra y de lesa humanidad contra el pueblo palestino. También por la limpieza étnica, el robo de tierras y agua, la demolición de casas, escuelas y comunidades enteras, la detención masiva de niños y jóvenes por protestar. Desde el movimiento sostienen además que Israel incumplió innumerables resoluciones de la ONU desde 1948 y violó de forma sistemática el Derecho Internacional Humanitario.

Eliana Vila