En 2019, Instituto Antártico Uruguayo buscará potenciar la base Artigas y el trabajo con equipos de otras nacionalidades

NUESTRO CONTINENTE BLANCO

Base Científica Antártica Artigas. Foto: Secretaría de Comunicación de Presidencia de la República. Enero 2017.

Entre autoridades, militares y algunos miembros de la sociedad civil, el 31 de octubre se conmemoró el Día Nacional de la Antártida, que se celebra desde 1985, cuando Uruguay se convirtió en miembro consultivo del Tratado Antártico, junto con otros 28 países. La celebración fue en la sede del Ministerio de Defensa; asistieron el ministro Jorge Menéndez, el subsecretario, Daniel Montiel, el presidente del Instituto Antártico Uruguayo (IAU) y contralmirante retirado, Daniel Núñez, y el comandante en jefe del Ejército, Guido Manini Ríos.

Núñez recordó que no se celebraba el día del IAU, ni del Programa Nacional Antártico, sino el Día de la Antártida: “Es el día del Uruguay, y de la sociedad en su conjunto”, reafirmó. Destacó la gran responsabilidad que tiene Uruguay como miembro consultivo en la Antártida puesto que cada decisión acerca de ese continente necesita ser votada por cada uno de los miembros que conforman el tratado, que está vigente desde 1961. Según Núñez, las decisiones de carácter medioambiental, así como el desarrollo científico y tecnológico que se obtenga a partir de las investigaciones, implican una gran responsabilidad ante la comunidad científica, pero también para el avance de la humanidad.

Adelantó que el IAU trabajará en 2019 en torno a tres ejes: el desarrollo del  laboratorio ubicado en la Base Científica Antártica Artigas; el sostén logístico que requiere la base uruguaya -lo que implica satisfacer las necesidades básicas de los compatriotas y también la ampliación y creación de determinados sectores, como el nuevo invernadero y el salón de recreación-; el tercer eje refiere al trabajo conjunto con equipos de otras nacionalidades. Este año Uruguay contribuirá “selectiva y colaborativamente” con grupos de Argentina, España, Reino Unido, China y Canadá; a su vez, especialistas colombianos estarán trabajando y conviviendo buena parte del año con los uruguayos.

Hacia 2048

El IAU tiene el objetivo de desarrollar distintas estrategias medioambientales que contribuyan al progreso de la actividad antártica hacia 2048, año en que el Protocolo al Tratado Antártico sobre Protección del Medio Ambiente será abierto para su revisión. Este protocolo, vigente desde 1998, busca la protección del medio ambiente de la Antártida a través de una serie de reglas y sanciones para todos los miembros del tratado.

El protocolo se firmó después de una extensa campaña de promoción de la organización ecologista Greenpeace y fue votado ratificado por todos los integrantes del Tratado Antártico. Irónicamente, la base antártica de Greenpeace, que había sido cerrada en 1991 y que fue incluida como consecuencia de la campaña de la organización, fue ignorada oficialmente por todos los países del Tratado Antártico, sin recibir ninguna asistencia.

Núñez resaltó la importancia de crear un borrador del plano estratégico para presentar en 2048, tal como lo están haciendo muchos miembros del tratado, y llamó a no dejar que “la tiranía de la preocupación del hoy nos impida pensar en el futuro”.

Reconocimientos y proyectos

El reconocimiento del IAU a un cuantioso número de personalidades e institutos involucrados en el progreso de la Base General Artigas a lo largo del año fue parte de la celebración. Entre ellos se encontraban embajadores, autoridades, ingenieros y medios de comunicación; cada uno recibió un pequeño distintivo y el saludo personal de Daniel Núñez.

Se presentaron quince proyectos científicos a ser investigados y completados en la próxima temporada, entre los que se encuentran: el desarrollo de microtecnología a partir de microorganismos encontrados en el continente antártico; la tercera escuela de verano para la Facultad de Ciencias; la disminución del impacto ambiental; el control de una especie exótica; multiplicar por seis la capacidad eléctrica de la base uruguaya, al concretar la instalación del nuevo aerogenerador (que cubrirá hasta en un 40% la energía utilizada por la base); y el diseño del proyecto del invernadero.

El ministro de Defensa, Jorge Menéndez, reafirmó la importancia que tiene la presencia científica y humana en la Antártida. “Todos los uruguayos creemos que lo que pasa en la Antártida es algo muy bueno y se debe apoyar”, alentó. Aparte de dar gran relevancia a la necesidad de desarrollar estrategias medioambientales con miras a la revisión del Protocolo de 2048, destacó la responsabilidad que tiene Uruguay a nivel mundial con su voz y voto decisivo entre los 29 miembros consultivos del Tratado Internacional, puesto que las decisiones que allí se aprueben impactarán en el cambio climático y medioambiental de todo el mundo.

Para finalizar, Menéndez celebró la creación del gabinete ministerial de Asuntos Antárticos, integrado por los ministerios de Relaciones Exteriores, Industria y Medio Ambiente, que refuerzan el trabajo que poco tiempo antes cumplía solo el Ministerio de Defensa.

Ernesto Morales